Actualizado: 16/06/2021
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Un cementerio bajo la plaza

Un cementerio bajo la plaza

Vía: Autor.: Javier Albo / La Rioja

Las obras de renovación del saneamiento de Tormantos han hecho aflorar una necrópolis medieval en plena plaza del pueblo, junto a la iglesia de San Esteban Protomártir, templo que es del siglo XVI pero que se levanta sobre los cimientos de otro muy anterior. No es extraño, por tanto, que aparezcan este tipo de enterramientos, ya que antaño se realizaban dentro de las iglesias, y tampoco ha sido una sorpresa para los habitantes de la localidad riojalteña. Al menos, no para todos.

Los mayores de la localidad ya fueron testigos en los años 70 del pasado siglo, cuando se levantó la plaza para soterrar por vez primera las conducciones, de la aparición de numerosos restos. La alcaldesa, Josefa Fernández, abundó en que «ya se sabía; estamos renovando la conducción y los más mayores recuerdan que cuando se hizo la primera vez aparecieron tumbas y esqueletos».

La Consejería de Cultura expuso diversas prescripciones técnicas para acometer las obras, que incluían la presencia de un arqueólogo para hacer un seguimiento de la remoción de tierras. El encargado de realizar este cometido es Fernando Porres, de la empresa Arqueorioja, que indicó que este tipo de ‘descubrimientos’ es habitual en el entorno de las iglesias. También lo es que solo se hayan encontrado restos humanos. «Los enterramientos de esa época no llevan ningún tipo de ajuares. Enterraban un cuerpo con un sudario, con lo cual solo encontramos el hueso, nada más», indicó. Dos son las clases de enterramientos que han aparecido: tumbas de lajas -con un revestimiento interior de losas de piedra- y, las otras, fosas cubiertas con lajas. «Aproximadamente, son del siglo XII»

El arqueólogo señaló que «hemos localizado bastantes enterramientos, la mayoría de ellos afectados por las obras de los años setenta». También han aparecido algunos esqueletos completos. En total se han excavado cuatro tumbas y localizado más, que no se tocarán y volverán a cubrirse cuando terminen las obras. La aparición de estos restos apenas ha interferido en los trabajos en la red ya que, con excepción de alguna parte, se ha abierto por los mismos sitios que hace medio siglo.

Entonces no se andaban con tantas contemplaciones. Ahora se registran; documentan, con fotografías o dibujos; se toman medidas; anotan las posturas y los tipos de enterramiento etc, para intentar obtener la mayor información posible. ¿Qué se hace con los restos? Sus destinos son varios: un laboratorio, para su estudio; un museo y, también, algún osario. El sueño eterno, interrumpido por unas obras de saneamiento…

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