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Actualizado: 04/07/2022
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Cuánto dinero cuesta un entierro

Cuánto dinero cuesta un entierro

Desde el ataúd, la inhumación, la sala específica para hacer el tanatorio pasando por las flores, o incluso el responso, prácticamente no hay nada que no tenga un coste. Con lo cual, puede resultar elevado.

Todavía hay muchos con seguro de deceso. En Sevilla, según la Asociación Empresarial del Seguro, Unespa, hay actualmente 396.516 pólizas de este tipo. Y eso supone que son muchas más las personas que tienen uno de esos seguros. Y, en contra de lo que muchos piensan, no solo lo tienen los mayores ya que Andalucía es la tercera comunidad España en penetración del «seguro de los muertos», como coloquialmente se le llamaba. Unespa también maneja otro sorprendente dato. Una vez cumplidos 20 años, el 40 por ciento tiene una de esas pólizas de deceso que supone ahorrarse el entierro. Pero en este sector hay algunas cláusulas comunes con los seguros médicos: a partir de cierta edad (70 años) ninguna compañía hace seguro de deceso.

Para los que no tienen una de esas pólizas, el desembolso es importante y supone una fuente de negocio de un sector que parece ir al alza. Las compañías funerarias tienen ya hasta departamento de comunicación y ofrecen también «facilidades de pago». Cada vez son más las empresas del sector. Y un dato lo corrobora: según la Asociación Nacional de Servicios Funerarios, Panasef, en España hay un total de 2.405 tanatorios con capacidad de más de 7.000 salas y actualmente operan en el mercado 1.435 empresas del sector que emplean a 11.305 trabajadores. Un sector, el funerario, que mueve al año 1.475 millones de euros. Solo en la provincia de Sevilla hay 58 tanatorios (dos en la capital) y 14 crematorios, según datos de Mémora.

Pero ¿Cuánto cuesta un entierro? Hay muchos precios. Y no es lo mismo enterrarse en Sevilla capital que en la provincia. Aunque en la web de alguna de estas empresas ofertan un entierro con tarifas desde 1.095 o 1.445 euros con tanatorio incluido, es un reclamo, según reconocen desde las propias empresas. «Es un precio básico, pero cuesta muchos más», admiten desde una de esas funerarias. En cualquier caso, para los que tienen problemas, también hay pago a plazos. En Mémora, por ejemplo, admiten pagar de esa forma, hasta un año sin intereses.

Y ya no es como antes. Las familias miran distintos presupuestos para ver cuál se ajusta más a sus necesidades. Un entierro medio cuesta entre 2.900 y 6.000 euros según Panasef. La media aritmética la calculan en 3.494 euros pero depende de lo que quiera la familia: las hay que prefieren uno sencillo y otras tiran la casa por la ventana. De la cantidad principal, según Panasef, aparte del IVA (que se lleva el 21 por ciento de la factura frente al 8 por ciento que suponía antes), está el gasto de lo que denominan el «destino final del difunto». O lo que es lo mismo, el cementerio o el crematorio que supone un 19 por’ ciento. Y luego el 60 por ciento restante del gasto es el servicio funerario como tal.

En cuanto al servicio funerario, el tanatorio es una opción mayoritaria ya que, con excepción de los pueblos, donde todavía los hay que se decantan por el velatorio en casa, la inmensa mayoría elige una salas. En Sevilla, según fuentes de Mémora, también varía en función de las demandas, pero los hay desde 600 euros a 1.200 euros. Aunque desde esta empresa insisten en que el precio no depende de que sea ciudad o pueblo, sino de lo que demande la familia, hay algunas localidades vecinas donde puede encontrar una sala de tanatorio por 500 ó 600 euros, como Santiponce, Camas o Almensilla. Por ejemplo, en Santiponce lo hay por 640 y, como dicen en la empresa, «a diez minutos de Sevilla».

Lo que incrementa el gasto son los detalles pues algunos tanatorios dan servicio de catering para la familia del finado;los hay que ofrecen comida caliente o fría, algunos que incluyen las comidas en el restaurante del tanatorio y estas pueden ser para seis o para once personas (se entiende que para familiares directos). El servicio normal incluye café, infusiones y agua y el Premium además zumos, pasta, bollería, bocadillos. No se ofrece alcohol. Los precios van desde los 25 ó 30 euros por persona a los 60 ó 70.

El ataúd es de los gastos más importantes y pasa lo mismo: hay tantas variedades como gustos. Desde 600 los más básicos a 4.500 o 5.000 euros. Se encuentran arcas de todos los tipos de madera, incluida la ecológica, la que lleva un forro caro o las que cuentan con herrajes especiales. «El ataúd es el envoltorio, lo que la familia ve», dicen desde Mémora desmintiendo que las familias elijan una opción más barata cuando van a incinerar que cuando entierran. «¿Qué diferencia hay entre quemarlo y meterlo bajo tierra?», se preguntan. A eso hay que unir el gasto de la urna para las cenizas si es incineración. También hay numerosas variedades, hasta con dibujos de diseñadores.

En cuanto al precio, los empresarios insisten en que prácticamente cuesta lo mismo enterrar que incinerar aunque la opción tradicional del enterramiento va a a menos. En el cementerio de Sevilla aseguran que el pasado año hubo 1.600 enterramientos frente a 4.000 incineraciones y que hoy os de cada tres optan por la cremación. La tendencia es que cada vez se producen más cremaciones. «La gente joven prefiere esa opción pero los mayores quieren tener un sitio donde llevar flores», dicen desde Fuascen Servicios Funerarios.

En cualquier caso, la incineración tiene en Sevilla capital un coste igual al del nicho. En ambos casos la tarifa es de aproximadamente de 249 euros para residentes ya que para los no residentes son más caras. Y, en contra de lo que muchos piensan, hay localidades vecinas donde sale más caro enterrarse. Por ejemplo, en San Juan de Aznalfarache cuesta 1.475 euros. En Mairena 598,63 3 euros, en Coria 620 y el Puebla del Río 650. ¿Por qué cuesta más caro ese enterramiento en una localidad vecina que en la capital? La única explicación que dan las empresas es el coste del suelo.

La corona de flores también es un gasto añadido. Las hay desde 120 euros. Si son rosas naturales o de clavel pinchado pueden subir a más de 310 euros. Una vez enterrado hay que poner la lápida y la inscripción que oscila entre 500 y 5.000 euros, según la calidad del mármol. Y si se trata de incineración comprar la urna donde guardar las cenizas si no se opta por esparcirlas. Las hay de 95 a 350 euros.

Exhumación
En cuanto a la exhumación de restos de familiares que ya fallecieron, cuesta 113 euros cuando ha pasado el plazo y 302 euros antes. Sin embargo, el Ayuntamiento ha aprobado una subida que supondrá, según denunció e lPP, un fuerte incremento de hasta el 400 por ciento elevando esas tarifas hasta 124 euros y 907 o 1.511 euros respectivamente.

Otra cosa es los que se mueren fuera cuyo desplazamiento suele ser mucho más caro y que no es lo mismo el que fallece a 100 kilómetros que el que lo hace de vacaciones en Punta Cana. En ese caso, lo mejor es tener un seguro. Si no puede dispararse el precio. Y luego está el servicio religioso pero hay tarifa única. El responso cuesta 100 euros. Luego está la propina y la misa a los diez días. Sea como sea, sale más barato seguir vivo.

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