Actualizado: 16/06/2021
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La eutanasia, un derecho humano universal

La eutanasia, un derecho humano universal

Vía: Autor: Julio César Giliberti López // Funerario desde hace 25 años

Etimológicamente la palabra eutanasia deriva de “eu thánatos” que significa: “buena muerte, morir bien”.  Sin embargo, tiene un significado más específico que es “procurar la muerte sin dolor a aquellos que sufren”.

Visto así,  la eutanasia debe ser un derecho humano universal, esta conclusión que puede ser radical, se deriva mayormente de las investigaciones previas que arrojan un gran número de seres humanos en condiciones de salud deplorable,  pacientes o enfermos terminales,  con virus y bacterias, accidentes de tránsito entre otros,  que dejan parapléjico a la persona y un sin número de causas, hasta personales, del cual nos enfocaremos de una manera profesional para su entendimiento.

Para efectos prácticos se toma como definición de eutanasia la siguiente: “Derecho del paciente a decidir la forma y el momento de su muerte”, es decir, librar a una persona de sus intensos sufrimientos, de una agonía que padece como resultado de una enfermedad grave e incurable y que debe haber sido lo suficientemente diagnosticada, de manera que su característica de irreversibilidad, sea tal, que se determine la muerte como algo inevitable.

No debemos olvidar, que es bien conocido que las personas en cuidados paliativos merecen la mayor atención de amor, solidaridad, comprensión,  ánimo y todo aquello que la ciencia y tecnología puedan ofrecer, así como también del cariño que le imprime quienes los cuidan, es verdaderamente admirable como estos seres humanos, luchan continuamente por vivir un día, un mes o un años más.  De esta situación no escapan los millones de personas en el mundo, el ser humano es frágil por naturaleza,  somos tan vulnerables a los cambios climáticos,  situaciones personales,  enfermedades, virus de cualquier tipo, accidentes de tránsito, accidentes aéreos, enfermedades por herencia genética como el cáncer y diabetes y todo aquello que de seguro podrá afectar la salud en general.

Actualmente, la eutanasia se ha transformado en una problemática que conjuga un dilema jurídico y moral, lo demuestran el aumento, en los últimos años, de la cantidad de asociaciones a favor de la eutanasia, desplegando una intensa actividad divulgativa y reivindicativa a favor del derecho individual que tienen las personas para elegir sobre su propia vida, al mismo tiempo, estas asociaciones encuentran el obstáculo en las llamadas “cruzada a favor de la vida”, protagonizadas por organizaciones mayormente religiosas. Por supuesto, el favorecer el criterio de la eutanasia, del suicidio asistido, del homicidio piadoso, pietístico, o como quiera llamarse, no significa que cualquier persona podrá hacer uso de ella.  Desde un punto devista cultural, plantear la muerte como un derecho, supone una novedad, se vería más, una anomalía, ya que, en efecto, el derecho fundamental protegido por el ordenamiento jurídico, es el derecho a la vida.

En este sentido, una de las principales funciones del Estado es garantizar el derecho a la vida de las personas, protegiéndolas en situaciones de peligro, previniendo atentados contra ellas y castigando a quienes vulneren sus derechos.  Si el derecho a la vida es inviolable,  significa que nadie puede disponer de la vida de otro; por tanto, aquél que mate a alguien que se encuentra en mal estado de salud, en coma, inconsciente, con dolor, merece que se le aplique la sanción prevista.  La norma también olvida que no toda persona que tenga deficiencias en su salud tiene un deseo vehemente de acabar con su vida, al contrario, las personas quieren completar su obra por pequeña o grande que ella sea.

En nuestro anterior artículo !DE QUE ME IRÉ A MORIR! enfocamos las mil y una causa por la que un ser humano puede fallecer y es verdaderamente impresionante, las causas que a simple vista están allí, y en el 90%  de los casos no las queremos ver. Esto se debe a que aún es tabú en la sociedad actual hablar de la muerte, aunque en muchos lugares del mundo se está cambiando la manera de pensar, vemos lugares como DEATH CAFÉ en la ciudad de Madrid, España, (donde recientemente se aprobó la Ley de la Eutanasia), este es un sitio donde se reúnen personas y tocan sus diferentes anécdotas vividas referente a la muerte de un ser querido.

Esta alternativa comunicacional está revolucionando la manera de ver la muerte entendiendo esta, como un principio básico, algo normal del quehacer humano, que puede suceder en cualquier momento; de ahí la importancia de la eutanasia a nivel mundial. Si observamos, los individuos se mueren de hambre, de miseria, por enfermedades, por las guerras interminables; se muere en genocidios y en crímenes puramente individuales, expresión de una absoluta inseguridad. Por supuesto, se muere más fácilmente cuanto más pobre o más débil se es, si se es niño o anciano es más vulnerable, si se encuentra en minoría racial o religiosa; si está en el lugar equivocado, cualquier situación puede provocar la muerte.

Así mismo cabe mencionar que existen muchas profesiones que actualmente ejecutan labores diarias, donde hay personas que trabajan en áreas específicas y de forma consciente o inconsciente saben que pueden morir, sin embargo, las ejecutan, no es que no les importe, simplemente están conscientes del riesgo, entre ellas podemos mencionar funcionarios policiales, bomberos, alpinistas, trabajadores de minas, buceadores, corredores de carro y de motos, astronautas, pilotos aéreos, químicos, trabajadores en planta nucleares, linieros electricista y todas aquellas profesiones de sumo riesgo. Estas profesiones son una práctica de eutanasia indirecta a una muerte digna, la profesión los coloca en esa posición, es algo que quizás no vemos, pero sí observamos bien, prácticamente le dicen que si a la muerte, es algo muy descabellado pero también es muy consciente.

Los riesgos que implican ciertas profesiones, es un punto importante para tener en cuenta, ya que una buena parte de la sociedad médica no está en total acuerdo con la práctica de la eutanasia, claro, es un grupo muy reducido que lo ven como NO tener derecho, por ello vemos que a nivel mundial, el tema sobre la aplicación de la eutanasia es como una ley constitucional, no es sino, una consideración médica y científica donde se está viendo esta práctica como una acción justa y necesaria.  Debemos seguir recalcando que los comienzos este siglo XXI,  para el sector médico y funerario han sido un verdadero reto, lleno de vicisitudes,  donde se deben aplicar nuevas alternativas para el descabellado crecimiento poblacional de fallecidos que representa no más de seis mil doscientos millones (6.200.000) de seres humanos, esto de acuerdo a las investigaciones que sobre el tema hemos efectuado durante años.

Sobre esta alternativa de “muerte digna o solución final”,  llamada así, es como un permiso para morir, es una acción que elimina el dolor y sufrimiento tanto para familiares como para el que se le aplica, pero hay que tener en cuenta que en este “homicidio piadoso” se reflejan las tendencias de los estados totalitarios fascista y comunista, que responden a las ideas hitlerianas y stalinistas; donde los más débiles, los más enfermos son conducidos a las cámaras de gas, condenados a éstas, seguramente para “ayudarles a morir mejor”.

Sin embargo, la importancia para este siglo XXI,   es que esta práctica se vuelve necesaria para la humanidad, una herramienta jurídica-médica que cada día se presenta como una alternativa o una solución; la controversia  siempre existirá, es como una esperanza para quienes hoy no la tienen, la comunidad médica científica podrá, esperanzados,  manejar la situación porque así lo hacen, cumpliendo con el juramento hipocrático, aunque una buena parte del sector médico mundial opinan diferente, no es que no tengan esperanza, es que la humanidad en sí misma,  en sus procesos de desarrollo y tomas de decisiones debería tener precisamente la aplicación de la eutanasia como un derecho personal o familiar.

Resumiendo los argumentos planteados, el ciudadano aboga por el derecho a la vida, la defiende independiente del carácter religioso que suele aplicarse en estos casos en los que, para muchos, son solo ideas “conservadoras”. No obstante, la eutanasia pudiera comprenderse como una medida antihumana que acelera la muerta y envía un mensaje subliminal advirtiendo los riesgos que corren los enfermos al considerarlos una carga para la sociedad.

La eutanasia ha ganado mucho terreno, establecerla como una ley ha sido tedioso en cada país que se han tomado la molestia de discutirla, no es fácil dar permiso para que alguien se muera,  si tomamos en cuenta que el suicidio a nivel mundial es preocupante según la Organización Mundial de la Salud (OMS),  la tasa de suicidios superan las 800 mil al año, esto sin tomar en cuenta las muchas profesiones que bien sabemos son un riesgo  latente, no se puede dejar de mencionar los casos controversiales como los pasivos suicidas,  la eutanasia podría ser su alternativa, de seguro surgirá quienes piensen que es descabellada, pero ¿qué piensa un suicida?;  definitivamente piensan en quitarse la vida, de una u otra forma, hay individuos que toman esta difícil decisión porque su mente y empatía les puede indicar que es la salida a los problemas por los que estén atravesando y lo hacen en cualquier lugar donde su desespero les indique.

En este sentido, la OMS, está muy preocupada porque el número de muertes cada año es mayor todo indica que va en ascenso, lo que nos hace preguntarnos: ¿será la eutanasia una alternativa jurídica para los casos de pasivos suicida? creemos que sí, es su derecho,  en todo caso ya lo tienen decidido.

Siguiendo con el tema de eutanasia, es preciso decir que debemos tener en cuenta  que no queremos que se nos muera un ser querido, todos vamos a luchar para que eso no pase, porque así nos indica el amor y el cariño que le tenemos,  pero pregúntale a tu ser querido ¿si quiere seguir viviendo en condiciones deplorables producto de una enfermedad terminal, por ejemplo,?, en esta época de pandemia con coronavirus y ahora sus variantes expandidas por el mundo, originando muerte a su paso, vemos como el incremento de suicidios se disparó en adolescentes y adultos de una manera “justificada”, como consecuencia de la pérdida del empleo, miedo, situación económica, personal, familiar, muerte de seres queridos, soledad, tristeza y una ansiedad casi irrefrenables.

Podemos suponer que esta sería una forma de eutanasia donde las personas ya no quieren seguir padeciendo las angustias que ha generado esta situación en el planeta. Pero se presenta la situación de que estas personas, no padecen enfermedades terminales, los  problemas son psicológicos o psiquiátricos, son situaciones que generan estrés y angustias, llevando a los individuos a tomar la decisión de quitarse la vida, cabe la pregunta  ¿estaríamos dando permiso para que una persona se “suicide”?, son muchas las implicaciones que hay que tomar en cuenta.  Aunque una persona con tendencias suicidas termina por matarse, esto es muy diferente a darle permiso a alguien que por escapar de la situación que vive lo haga.

Finalmente, para muchos,  la despenalización de la eutanasia afecta a la constitución de la moral social y personal en nuestra sociedad, generando una actitud supuestamente piadosa, pero esencialmente destructiva hacia los discapacitados. Por otro lado, desde el punto de vista jurídico, generará un supuesto derecho a que se mate y una desprotección muy preocupante del derecho a la vida en personas ensituación de grave dependencia.

Por otro lado, definitivamente debemos ver la eutanasia como un derecho humano universal, no podemos subestimar su importancia y las causas por el cual un ser humano o familiar la querría aplicar, llevando a cuesta a sus familiares esta decisión por el resto de sus vidas, pero también debemos considerar que la decisión final la tiene el individuo afectado y sus familiares, la eutanasia la debemos ver como una posible solución o una alternativa pero nunca como un problema.

Artículo escrito por Julio César Giliberti López

Colaboradores
Ingeniero Gustavo Barrios
Profesora Morella Reyes
Profesora Argelia Bravo

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