Actualizado: 12/04/2021
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ASFUNCAT reivindica a todos los funerarios por su trabajo cara a la festividad de su patrón, San José de Arimatea

ASFUNCAT reivindica a todos los funerarios por su trabajo cara a la festividad de su patrón, San José de Arimatea

Asfuncat en el día del patrón de los #funerarios, San José de Arimatea, quieren reivindicar el trabajo de todos los profesionales del sector y visibilizar la imprescindible labor que están llevando a cabo.

“Hoy, más que nunca, queremos dedicar este día, a la memoria de los miles de personas que nos han dejado durante este año que no olvidaremos”. #SomosEsenciales

San José de Arimatea, patrón de los funerarios
Su festividad en el santoral católico se celebra el 17 de marzo de todos los años. Fue un personaje biblico que, según la tradición cristiana, era el propietario del sepulcro en el cual fue depositado el cuerpo de Jesús después de la crucifixión. Otras tradiciones le atribuyen el traslado del Sudario, el Grial y otras reliquias desde la ciudad de Jesusalén a otros sitios en la cuenca del Mediterráneo.

José de Arimatea era hermano menor de Joaquín, el padre de la Virgen María, lo que lo convierte en tío abuelo de Jesús. Se convirtió en tutor del nazareno despue de la temprana muerte de San José, el esposo de María.

Era miembro del Sanedrín, el tribunal supremo de los judíos y decurión del Imperio romano, una especie de ministro, encargado de las explotaciones de plomo y estaño. Un «hombre rico» según San Mateo; un hombre «ilustre» según San Marcos; «persona buena y honrada» segun San Lucas; «…que era discípulo de Jesús» según San Mateo, «pero clandestino por miedo a las autoridades judías», según San Juan.

Lo cierto es que los cuatro evangelistas coinciden en contar el mismo episodio donde intervino San José de Arimatea. Jesús acaba de morir en la cruz, Pedro renegó de El por tres veces en público, los apóstoles se dispersan, pero este hombre solicita al procurador romano Poncio Pilato que le permite dar sepultura al cuerpo de Jesús.

Con la ayuda de Nicodemo, desclava el cuerpo de la cruz y lo sepulta en su propia tumba, un sepulcro nuevo, recién excavado en la roca, donde se encuentra la basílica del Santo Sepulcro. Lo envolvieron en lienzos de lino y lo colocaron en la tumba con una piedra en la entrada.

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