Actualizado: 20/11/2019
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La Tanatopraxia merece contar con una formación reglada

La Tanatopraxia merece contar con una formación reglada

Vía: SORTEM

Ángel San Frutos, tanatopractor y Asociación Nacional de Profesionales Tanatopractores. Con más de 30 años de experiencia, fue uno de los pioneros en conseguir la certificación como tanatopractor y, desde entonces, ha estado trabajando por el reconocimiento de la profesión a nivel nacional e internacional. Aboga por hacer de la tanatopraxia una formación reglada, reconocida y transparente.

La eterna pregunta: ¿Qué es la tanatopraxia?
La tanatopraxia la conocemos, por definición, como el conjunto de técnicas dedicadas a la higienización, conservación, embalsamiento, restauración, reconstrucción y cuidado estético del cadáver. Como tanatopractor la entiendo como un cuidado equilibrio entre ciencia y arte para poder presentar a la familia a su ser querido de la forma más natural posible. Somos profesionales que trabajamos principalmente para las familias que quieren despedirse de su ser querido. Ante todo, debemos tener claro que nuestro trabajo ha de respetar la voluntad de la familia porque lo realizamos por y para ellos.

¿Por qué cree que atrae a tanta gente esta profesión?
Sin olvidar la parte vocacional, creo que esta atracción está provocada por el factor oportunidad. Hace no muchos años, nadie quería trabajar en el sector funerario. Era un trabajo poco reconocido y, por desconocimiento, en muchas ocasiones denostado. Tras la dura crisis económica que hemos vivido y la dificultad de salidas profesionales para muchos de nuestros jóvenes, han crecido tópicos como ‘Seguro que aquí no te falta trabajo’ que siempre han perseguido al sector. Este efecto llamada ha provocado que muchas personas crean que el trabajo funerario es una salida laboral efectiva.

¿Qué demanda real de tanatopractores tiene el mercado funerario?
Más que hablar de demanda, prefiero pensar en profesionalización de equipos. La demanda laboral está acorde a la de otros ámbitos de nuestra economía. Sólo hace falta mirar las ofertas que salen publicadas en las páginas de búsqueda de empleo para hacerse una idea de las necesidades de las empresas funerarias. Lo que si tengo claro es la necesidad de profesionalizar a los equipos que ya están trabajando ahora y a los que trabajarán en un futuro. Espero no tardar muchos años en comprobar como los departamentos de recursos humanos exigen titulaciones específicas para desarrollar la actividad funeraria en general. Seguramente somos uno de los pocos sectores económicos que no tiene titulación específica todavía.

¿Qué pronóstico de futuro inmediato tiene la Tanatopraxia?
La actividad funeraria tiende a una especialización cada vez más diferenciada. La figura del funerario que tramita, atiende a las familias, acondiciona, transporta, oficia y acaba haciendo de todo, tiende poco a poco a menguar y a verse acotada a las pequeñas funerarias. La profesionalización pasa por especializar a los diferentes actores que desempeñan una función concreta en el servicio funerario. La Tanatopraxia representada en la figura del tanatopractor o tanatopractora es una especialidad técnica que diferencia el servicio ofrecido a las familias. Formar especialistas hace que la atención a la familia tenga un componente de excelencia y cuidado que es vital para nuestra labor.

Gestiona la tesorería de la Asociación Nacional de Profesionales Tanatopractores, ¿qué finalidad tiene esta asociación?
Sobre todo, intentar ser un altavoz autorizado que dé cobertura y visualización a la situación de los tanatopractores en ejercicio. Por eso, trabajamos en canalizar un interés común, obtener el reconocimiento de nuestra profesión, difundir nuestra labor, dar cobertura institucional, implantar la igualdad territorial nacional, europea y americana para todos los tanatopractores, y facilitar la formación continua a nuestros socios.

Hemos estrenado nueva web: http://asociaciontanatopractores.es/ y estamos abriendo camino para convertirnos en un foro común de todos los que compartimos este trabajo. Un reconocimiento que poco a poco vamos ganando con la incorporación de nuevas comunidades donde ya se reconoce la profesión como Euskadi o con eventos como los encuentros con la Asociación Europea que celebramos cada seis meses en diferentes ciudades.

¿Qué provoca que no haya una formación reglada en la materia?     
Un vacío formativo que hace que se generen expectativas irreales sobre la integración laboral a los alumnos y las alumnas que ven frustrados sus intereses. Son muchas las llamadas y los mensajes solicitando consejo de donde se pueden formar con garantías y también son muchas las ofertas formativas que se aprovechan de esta demanda. Por eso, creemos que se debería trabajar por dotar de titulación real y reconocida para poner fin a especulaciones formativas que no se corresponden con la realidad del trabajo funerario.

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