Actualizado: 12/12/2018
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Juzgado de Zaragoza ratifica el despido del trabajador de un tanatorio por publicar ‘selfies’ en una cremación

Juzgado de Zaragoza ratifica el despido del trabajador de un tanatorio por publicar ‘selfies’ en una cremación

El Juzgado de lo Social de Zaragoza ha avalado el despido de un trabajador de un tanatorio que publicó tres selfies en su Facebook durante una incineración. La sentencia rechaza que se haya producido una vulneración al derecho fundamental de la intimidad personal y de la propia imagen, como así lo alegaba el demandante. Porque fue él quien envió por correo las fotografías a la empresa.

Las fotos las hizo Jesús Ángel Aroz, que era concejal en la localidad zaragozana de Cuarte de Huerva, ocupando un escaño en el Consistorio y, también trabajaba en un tanatorio. Y, tuvo la ocurrencia de hacerse fotos, en una salía sonriente con el uniforme de la empresa a la vista y dentro del horno crematorio mientras estaba en funcionamiento.

En otra mostraba un gesto tachado de “irrespetuoso” por la empresa, con el meñique y el índice extendidos, y en la tercera aparecía delante de los controles de la máquina incineradora con un dibujo superpuesto de un muñeco ardiendo. Distendidas fotos en las que siempre aparece bromeando frente al horno crematorio.

Jesús Ángel Aroz argumentó que las fotografías en cuestión corrieron por las redes sin su conocimiento y sin su consentimiento. Alegó que él las colgó en su muro de la cuenta de Facebook, no con intención de que acabaran difundiéndose por las redes. Eso sí, excusas aparte, reconoció que esos ‘selfies’ fueron incorrectos, que denotan una «falta de sensibilidad» en la que no debía haber incurrido.

Una persona con acceso al Facebook del empleado le amenazó con enviar esas fotos a la prensa. Entonces fue cuando él decidió enviar las fotos a la funeraria explicando que habían sido extraídas de su cuenta. El juzgado rechaza que se haya vulnerado su derecho a la intimidad y propia imagen, ya que fue él mismo quien las envió a la empresa

Pero el juzgado confirma el cese de su empleo por haber cometido una falta muy grave de transgresión a la buena fe contractual y un abuso de confianza en las gestiones encomendadas.

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