Actualizado: 25/09/2020
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El tanatorio de Tarragona tramitó 198 defunciones en abril por las 94 del 2019

El tanatorio de Tarragona tramitó 198 defunciones en abril por las 94 del 2019

Vía: ACN

El tanatorio municipal de Tarragona dobló los servicios funerarios el mes de abril respecto del mismo mes del año pasado. En concreto, se tramitaron 198 defunciones, por las 94 del 2019, buena parte de las cuales de casos confirmados de coronavirus.

En marzo ya notaron un incremento de un 30% respecto del año anterior, especialmente a la segunda quincena. Por razones sanitarias, hasta esta semana tan sólo podían ir al tanatorio tres familiares del difunto y no se hacían velatorios ni ceremonias. Con la entrada de la ciudad en la fase 1, se permiten velatorios de hasta quince personas. La gerente del tanatorio, Clara Viñas, explica que «decir a las familias que no podrán acompañar a sus familiares ha estado muy duro».

Viñas celebra que con el nuevo escenario de desconfinamiento ya hayan podido volver a ofrecer los servicios que se hacían antes, si bien con restricciones de aforo y con precauciones sanitarias. Así, las salas de velatorio se han podido volver a abrir y se pueden volver a hacer ceremonias de despido. En el primer caso se permite la presencia de un máximo de quince personas en la zona del claustro del tanatorio o de diez personas en el interior de la sala.

En el caso de las ceremonias, el espacio permite acoger ahora hasta 39 personas. Para garantizar que se cumplen las distancias de seguridad se han colocado carteles en las sillas que indican cuáles se pueden utilizar. Por cada silla hábil, se han dejado dos libres. Además, se permite que pueda haber músicos.

«Ha sido muy difícil, no sólo para las familias, sino también para nosotros, porque empatizas con ellos», comenta Viñas. La gerente de la Empresa Mixta de Serveis Fúnebres Municipals de Tarragona (SERFUMT) pone de relieve que en algunos casos los familiares hacía dos meses que no veían a su familiar, «porque estaban en residencias u hospitalizados», y no se han podido despedir. «A los casos que no eran positivos todavía se permitía abrir el féretro y que le pudieran dar un beso, pero a los positivos, nada», detalla.

Con el fin de gestionar todas las defunciones, Viñas apunta que modificaron los horarios del horno crematorio para poder pasar de cuatro incineraciones diarias, a seis. «Lo hicimos para evitar llegar a una semana de retraso con las incineraciones», concreta. Esta semana, trabajan a un ritmo de cinco diarias.

Los trabajadores también han tenido que cambiar hábitos laborales, como por ejemplo hacer turnos, para evitar que se infectara toda la plantilla en caso de que hubiera un contagio. «Por suerte no hemos tenido ninguno», observa. También se ha potenciado el teletrabajo del personal administrativo.

Esta es la única instalación funeraria habilitada para hacer velatorios de difuntos, cremación y prácticas tanatoestéticas en la ciudad. Las otras empresas funerarias que prestan servicios, se han tenido que adaptar a las medidas de seguridad establecidas por SERFUMT, de acuerdo con las recomendaciones de las autoridades sanitarias.

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