Actualizado: 16/09/2021
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Juan Vivas y el espectáculo del horno crematorio del Cementerio

Juan Vivas y el espectáculo del horno crematorio del Cementerio

Vía: Autor: Gustavo Artamendi / La Verdad de Ceuta

Lo ocurrido el pasado sábado en las dependencias del cementerio municipal, concretamente en su horno crematorio es de una auténtica desvergüenza y de una enorme tomadura de pelo para todos los ceutíes.

Si ya de por sí, resulta insoportable el dolor por la muerte de un ser querido que ha fallecido en plena flor de la vida, parece inaudito que después de todo el sufrimiento y de los correspondientes días de vela y duelo, cuando todo parece que finalizaría con un entierro o en este caso, con una cremación, ahora resulta que después de pasar dos horas y media los familiares a la intemperie, por parte de los empleados municipales, se les informa que deben volver al tanatorio con el cadáver pues no funcionan ninguno de los dos hornos incineradores.

Es decir, que en pleno siglo XXI, los responsables de la Consejería de Sanidad, en este caso, la Señora Adela Nieto, no ha tenido la previsión suficiente para tener un horno en funcionamiento siempre y reparar el otro que se averió de repente, llegando a presenciar la ciudadanía el espectáculo lamentable que tuvo que padecer esta bendita familia la semana pasada.

Señor Vivas, ¿es ésta la ciudad que Usted nos está dejando a todos los ceutíes como herencia de sus 17 años en el gobierno?, ¿se va a gastar Usted la friolera de 900.000 euros en 16 farolas para la Gran Vía, cuando no tiene ni para mantener en funcionamiento dos simples hornos crematorios?, ¿es ésta la ciudad cosmopolita y urbana de la que tanto presume en sus campañas electorales?

Sencillamente, no tengo palabras ni adjetivos para calificar semejante chapuza que pone a descubierto la improvisación de un gobierno que tan sólo dedica sus esfuerzos a realizar grandes obras antes de que lleguen las próximas elecciones en el mes de mayo de 2019 y a obviar y a abandonar los servicios más sencillos y elementales que demandan la población.

Alvin Toffler decía que los analfabetos del siglo XXI no serían aquellos que no supieran leer ni escribir, sino aquellos que no supieran aprender, desaprender y reaprender; y Luis Gabriel Carrillo Navas aseguraba que no debemos confundir la tranquilidad con la dejadez, pues la primera tenía razón de ser mientras que la segunda solo es la puerta a la penuria, pero me quedo con la frase de Herbert Von Karajan: “el arte de dirigir consiste en saber cuándo hay que abandonar la batuta para no molestar a la orquesta”, así que ya sabe Sr. Vivas, ¿no cree que va siendo el momento de dejar que en el Ayuntamiento suene alguna nueva sinfonía que repare todo el daño que se está produciendo por su desidia? Ver para creer.

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