Actualizado: 22/09/2021
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Los vecinos de Guísamo censuran a su párroco por realizar obras en el cementerio y sin licencia

Los vecinos de Guísamo censuran a su párroco por realizar obras en el cementerio y sin licencia

Vía: La Opinión

La construcción de unos nichos en el cementerio de Guísamo (provincia de La Coruña) por parte del párroco de la localidad ha desencadenado un profundo malestar entre sus feligreses que culminó con una orden de paralización y el levantamiento de un atestado por parte de la Guardia Civil tras quedar al descubierto unos restos humanos que podrían datar de la década de los cincuenta, según las estimaciones de los residentes en la zona.

El conflicto arrancó la tarde del pasado martes, cuando los vecinos sorprendieron a unos operarios cavando una fosa en el cementerio. Molestos por la ausencia del pertinente cartel de obras que diese fe de la existencia de una licencia, los residentes se pusieron en contacto con el Concello, que desplazó a la zona a la Policía Local. Tras tomar fotografías y comprobar que los trabajos carecían de autorización, los agentes ordenaron verbalmente su paralización.

La orden no surtió efecto y el malestar subió de tono a la mañana siguiente. Varios vecinos se desplazaron hasta el cementerio y comprobaron furiosos que los trabajos no solo proseguían, sino que la fosa se ampliaba y dejaba al descubierto restos humanos. Los técnicos del Ayuntamiento se desplazaron a la zona y decretaron la paralización inmediata de las obras. “Puede que sean legales, pero las cosas tienen que hacerse como Dios manda, con permisos”, zanjó el aparejador municipal, ante el asentimiento silencioso de los vecinos.

La patrulla de la Guardia Civil no tardó en personarse en la zona para levantar atestado por la aparición de los huesos. El instituto armado derivó el asunto al Ayuntamiento, al entender que debía ser la Administración la que actuase ante un posible incumplimiento en materia urbanística. Los vecinos critican la falta de información sobre los trabajos y denuncian que en la zona en la que se abrió la fosa había unas tumbas antiguas, extremo que el párroco lo niega.

A consulta del diario La Opinión, el cura defendió que los permisos para esta obra estaban en tramitación y que solo había realizado una cata preliminar del ámbito. “Al excavar en un cementerio siempre se encuentran huesos, pero se depositarán en un osario”. El párroco se mostraba sorprendido por el revuelo que generaron los trabajos. “Hay una necesidad urgente de sepulturas en todo el municipio, los vecinos carecen de un lugar de enterramiento”, defendió.

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