Actualizado: 17/11/2018
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Descubren un conjunto funerario que revela la existencia de una tercera necrópolis en la ciudad romana de Allon

Descubren un conjunto funerario que revela la existencia de una tercera necrópolis en la ciudad romana de Allon

La excavación desarrollada durante el mes de octubre en la zona Palasiet de Villajoyosa (Alicante) ha dejado al descubierto un importante conjunto funerario que revela la existencia de una tercera necrópolis en la ciudad romana de Allon (Villajoyosa).

Según ha informado el Ayuntamiento en un comunicado, el conjunto funerario encontrado incluye dos tumbas de incineración romanas, una de ellas de características constructivas excepcionales, y una estructura hidráulica anexa, que quedaban prácticamente en el límite del terreno a construir.

Este cementerio se une a los ya conocidos de Poble Nou y Casetes, el primero junto a la calzada que iba a la ciudad romana de Lucentum (la Albufereta de Alicante) y el segundo junto a la calzada que iba hacia el valle de Alcoi, que con los siglos se convertiría en Camino real, Camino de Santiago y Camí del Peix.

Para el Consistorio, este descubrimiento resulta de especial relevancia ya que revela la existencia de una tercera necrópolis de la ciudad romana de Allon (Villajoyosa) a los lados del camino que unía el municipium con su territorium o término municipal (la comarca de la Marina Baixa) por la costa, hasta Altea.

Uno de los enterramientos es un simple hoyo que contuvo los restos del difunto, junto a los cuales se depositaron cuatro vasos, una lucerna (lámpara de aceite) y dos monedas. Sin embargo, el hallazgo más sobresaliente es una tumba con características constructivas excepcionales, hasta ahora no documentadas en Villajoyosa.

Este conjunto de especial interés es un túmulo o plataforma de aproximadamente 3,20 metros por 2,10 metros, de tapial (barro apisonado) revestido de cal con un núcleo interior de mampostería (piedras sin trabajar cogidas con barro).

Esta construcción tenía un basamento de color blanco, rodeado al norte y al este por un canalillo relacionado con una estructura cuadrada de difícil interpretación; en cualquier caso, la vinculación de la tumba con el agua parece clara, según el comunicado. Cerca del lado norte se situó en vertical un ánfora de la que sobresalía la boca, para arrojar por ella el vino ritual en las ceremonias que tres veces al año se realizaban en honor a los difuntos.

“Estamos ante una tumba excepcional, de un individuo que practica un rito muy a la romana y que sin duda gozó de una categoría social alta, quizás un propietario de la villa suburbana (residencia señorial) de Barberes Sur, situada apenas a 120 metros al este del enterramiento”, ha explicado el director de Vilamuseu, Antonio Espinosa.

Esta tumba destaca no sólo por el gran número de piezas recuperadas sino también por su acabado, poco habitual, con un sistema para libaciones y el recorrido de un hilo de agua que recuerda algunas tumbas de Pompeya o de la Corduba romana (Córdoba, la capital de la provincia de la Bética).

El material se encuentra en proceso de limpieza y estudio en el laboratorio de restauración de Vilamuseu pero de manera preliminar pueden situarse ambos enterramientos en torno al año 100, muy poco después de que el emperador Vespasiano concediera a Allon el rango de municipium, convirtiéndola en una de las nueve ciudades romanas de lo que hoy es la Comunitat Valenciana.

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