Actualizado: 26/03/2019
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El PP de Sarria da por hecho que la obra del cementerio acabará en el juzgado

El PP de Sarria da por hecho que la obra del cementerio acabará en el juzgado

Vía: Autor: Carlos Cortés / La Voz de Galicia

El proyecto inicial de ampliación del cementerio de Sarria (provincia de Lugo) contiene una larga lista de errores de cálculo y omisiones, en algunos casos puntuales y en otras de bulto. Lo puso en evidencia en la tarde del pasado lunes 7 de enero la aparejadora del Ayuntamiento, que intervino en el pleno convocado exclusivamente para estudiar la situación de estas obras, que ya tenían que estar terminadas, pero que llevan semanas paralizadas y van a costar alrededor de un tercio más de lo inicialmente previsto.

La oposición pide responsabilidades políticas y el PP da por hecho que el asunto acabará en el juzgado. El gobierno local había convocado el pleno de ayer porque lo pidió la oposición de forma conjunta, después de que trascendiese la paralización de las obras. Durante ese pleno, el portavoz del PP, José Antonio García, dirigió el grueso de sus críticas contra Efrén Castro, el teniente de alcalde del BNG, al que acusó de ser «el mayor oscurantista del Ayuntamiento».

A la alcaldesa Pilar López le sugirió que no asumiese errores que no le corresponden y a Efrén Castro, que tiene el cementerio municipal entre sus competencias delegadas, le insinuó que se vaya preparando para asumir sus responsabilidades en este asunto. Porque al portavoz del PP no le cabe duda de que este proyecto y su paralización van a acabar en el juzgado.

En la misma línea, Benxamín Escontrela, de los no adscritos, calificó lo sucedido como una «auténtica chapuza» y pidió el Gobierno local que no trate de echarle la culpa de todo al arquitecto que redactó el proyecto de ampliación. Tanto Escontrela como José Antonio García pidieron que el Ayuntamiento dé a ese profesional la ocasión de explicarse en algún pleno.

A juicio del portavoz no adscrito, lo cierto de este asunto es que el Ayuntamiento contrató para llevar a cabo estas obras a una empresa que ofrecía una baja temeraria que dejó fuera a otros once contratista y que ahora va a cobrar mucho más de lo inicialmente comprometido. Antes que ellos, la aparejadora municipal, Fátima López, intervino en el pleno para describir al detalle por qué fue preciso modificar el proyecto.

Según su informe, el plan inicial de trabajo contenía importantes errores de cálculo sobre la cantidad de cemento o de estructuras metálicas precisas para llevar a cabo estas obras. También fue preciso incluir una cubierta para los nichos, que venía dibujada en los planos, pero no estaba prevista en la descripción técnica del material a emplear; y la conexión del sistema de iluminación a la acometida eléctrica más cercana.

La alcaldesa recuerda que lo que hay que hacer ya lo prevé la ley
En el Gobierno local no comparten la alarma con que la oposición se ha tomado la paralización y revisión del proyecto del cementerio. La alcaldesa recuerda que la modificación de un proyecto sobre la marcha es un procedimiento admitido expresamente por la ley para aquellos casos en los que, entre otras cosas, el sobreprecio no supere el 50% de lo inicialmente presupuestado. «Se a lexislación o prevé será que sucede con certa frecuencia, que non é algo tan raro», argumenta.

El PP y los no adscritos abogan por mantener la paralización de las obras y sacar el proyecto de nuevo a concurso. Es, afirman, la única salida ante la envergadura de las correcciones que hay que incluir y la única que permite ser justos con las once empresas que se presentaron al concurso con precios más altos que la finalmente elegida.

En cambio, piensa que la modificación de proyecto sin nueva salida a concurso es legalmente posible y la alcaldesa también se inclina por continuar sin otra licitación. En todo caso, el Gobierno local no tomará ninguna decisión hasta que no tenga informes al respecto del secretario municipal y del interventor. El primero tiene que aclarar si es legal limitarse a modificar el proyecto para así dejar que termine las obras la empresa contratada para ello el pasado mes de junio. Por su parte, el servicio de intervención tiene que certificar si hay o no fondos en los presupuestos municipales para afrontar el sobrecoste que supondrá introducir todas las correcciones necesarias. La Voz de Galicia

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