Actualizado: 18/06/2019
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¿Qué ocurre cuando el dueño de una cuenta o de un perfil en Internet fallece?

¿Qué ocurre cuando el dueño de una cuenta o de un perfil en Internet fallece?

Vía: Consumer

Una de las grandes incógnitas en los servicios más utilizados en Internet es qué ocurre cuando el dueño de cuentas de correo y diferentes perfiles en redes sociales fallece.

En España, cuando una persona muere sus documentos y cartas pasan a sus herederos. En el caso del correo electrónico pasa lo mismo, por lo que no habría problemas para que los familiares del fallecido solicitaran el acceso. Sin embargo, muchas veces es imposible conocer todas las cuentas y servicios ‘on line’ que utilizaba el usuario para poder acceder a ellos.

En los últimos años han aparecido en la Red diversos servicios para ser empleados después de la muerte de un internauta. Los más conocidos y usados son los encargados de enviar un correo electrónico de aviso a los contactos tras el fallecimiento. Los usos más simples se centran en mandar un mensaje póstumo a los seres queridos con declaraciones de amor, confesiones, ánimos e incluso información privada como contraseñas, pólizas de seguro o cuentas bancarias.

El funcionamiento habitual es a través de un albaceas. Es decir, una persona de confianza del usuario debe aceptar previamente la función de avisar al servicio del fallecimiento de la persona para que se pongan en marcha sus acciones de últimas voluntades.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que es posible que la plataforma “muera” antes que el usuario. Por tanto, antes de recomendar estos servicios, es aconsejable conocer el tiempo que llevan activos así como el tipo de organización o empresa que se encuentra detrás.

Servicios que se volvieron muy populares en 2008, como Post Expression, The last email y My last Email, han cerrado. Los dos primeros tenían un coste de 19 dólares al año y permitían crear una serie de mensajes multimedia para ser enviados cuando el usuario hubiera fallecido. Por su parte, My last Email estaba orientado la creación de obituarios y memoriales ‘on line’ a los usuarios. Otros como Deathswitch continúan activos.

MyPatrimony es una empresa española que tiene un servicio de testamento con diferentes opciones, como testamento vital o testamento notarial dinámico o discurso de despedida. Ofrece el E-mail Post Mortem para enviar correos electrónicos después de fallecer. El coste es de cinco euros al año.

AssetLock, con más de cinco años en el mercado, es una plataforma que se encarga de mantener un espacio virtual de hasta cinco gigabytes donde almacenar documentos, archivos multimedia y correos electrónicos póstumos. Tiene diferentes planes de precios. El más básico permite guardar hasta 20 megabytes de documentos con un importe de 9,95 dólares al año o 59,95 dólares para toda la vida. La versión más avanzada se denomina “Ultra” y dota de cinco gigabytes de espacio de almacenamiento por un coste de 79,95 dólares al mes o 239,95 dólares para toda la vida.

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