Actualizado: 18/10/2021
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Gondomar dispone de un cementerio parroquial centenario donde no existen sepulturas libres

Gondomar dispone de un cementerio parroquial centenario donde no existen sepulturas libres

El municipio de Gondomar (provincia de Pontevedra) dispone del cementerio parroquial de Vincios, con más de un siglo de antigüedad y que en la actualidad las familias no pueden adquirir en propiedad nuevos panteones al estar los 379 ocupados.

La situación obliga a la comisión gestora del camposanto a estudiar una nueva ampliación, Sin embargo vecinos y Ayuntamiento se enfrentan a un problema ya que en un momento actual el camposanto tiene tres propietarios.

La parte original inaugurada en 1909 es municipal, en la década de los 70 se amplió desde suelo comunal y en 1995 los vecinos volvieron a añadir más capacidad al conjunto en la que se enmarca otra actuación de similares características realizada en el 2006. Ahora solicitan que se actualice la titularidad para que se refleje como propiedad de la comunidad de vecinos  para evitar que una vez construido el nuevo pabellón los panteones salgan a concurso público.

Si se aplica esta fórmula las 22 familias que optan a los nichos perderían su prioridad abriendo la posibilidad de que pueda a optar a los mismos personas de fuera del municipio. Una vez que se esclarezca la titularidad del camposanto, estudiarán las opciones e incluso estarían dispuestos a que volviera a pasar al inventario municipal una vez financiadas las obras y adjudicados los espacios a los vecinos que así lo piden.

Orencio Rodríguez es el presidente de la comisión gestora desde el 2006 y explicó a Atlántico, que desde su creación el Concello tan sólo aportó la cantidad de 1.000 pesetas, (6 euros). “Aquí todo fue pagado por los vecinos a excepción del suelo cedido, desde la construcción de los módulos hasta el mantenimiento de zonas verdes”, indica.

El alcalde de Gondomar, Paco Ferreira por su parte coincide en que la fórmula más adecuada es la que parte de la corrección del catastro. Según explicó, colaborará en la medida de lo posible con la comunidad de vecinos e incluso les cedería el proyecto de obra, asimismo manifestó que está abierto a estudiar las propuestas que le puedan proponer.

Rodríguez está convencido en que la solución llegará a buen puerto sin consecuencias mayores y posteriormente costearán todos los gastos de construcción del futuro añadido. Una vez rematado los elementos se sortearían entre las 22 familias, en caso de que exista un parentesco entre los diferentes núcleos el primero iría a sorteo y el resto se asignarían de manera correlativa para que puedan estar todos juntos.

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