Actualizado: 02/03/2021
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Cementerio eco friendly, con código QR y cenizas que se vuelven árboles

Cementerio eco friendly, con código QR y cenizas que se vuelven árboles

Vía: Autora: Romina Saavedra (Opinión.bo)

Un concepto totalmente nuevo en Bolivia. Se trata de una propuesta que nada tiene que ver con los cementerios jardines, mucho menos con camposantos tradicionales, en donde los restos de los fallecidos se depositan en ataúdes de madera, nichos o mausoleos.

Santa Cruz se convierte en la ciudad que alberga el primer cementerio eco friendly (amigable con el medio ambiente, en español) del país, espacio en el que toda la temática gira alrededor de la consigna de respetar la naturaleza y, por lógica, las especies de la flora que coexisten en el sector donde se emplaza el “bosque del descanso eterno”.

No hay placas ni cemento. En lugar de ello, crecen frondosos árboles como el tajibo que se expanden en el lugar y resignifican el recuerdo del fallecido de un modo diferente, puesto que las cenizas de los extintos sirven como abono.

Christian Calderón, asesor comercial del proyecto Almabosque, señala que el cementerio se estrenará en abril y que solo habrá allí urnas biodegradables que contendrán cenizas. No habrá féretros. Estas urnas, con forma de cápsulas, están diseñadas para desintegrarse en dos meses. Dentro, estas contienen también tierra con hidrogel, lo que permite el almacenamiento de agua y nutrientes que, en consecuencia, colaborará en el crecimiento de la planta o árbol desde la raíz.

Todas las especies de la flora que se encuentran en el sector son respetadas. “Hay dos tipos de productos: están los plantines, que son arbolitos pequeños. Directamente, en el momento en que un ser querido fallece, se incinera y se trabaja con las cenizas. Estas se depositan en la urna, que una vez enterrada se deshace junto a otros componentes que ayudan para que el plantín pueda nutrirse y crezca. La otra opción es el árbol adulto, uno ya desarrollado. Es el mismo procedimiento. Se colocan las cenizas en la urna biodegradable y se entierran en el espacio que compra el accionista”, detalla Calderón.

Refuerza que la idea dista de la de un cementerio convencional, de modo que en el ingreso ya se percibe la diferencia. “Esto responde a mostrar el concepto de vida, de agarrarle cariño a la planta. Lo que se busca es eso, que cuando uno entra, ve un lugar poblado de árboles, donde se respira serenidad y se puede compartir un fin de semana en familia junto al recuerdo del ser querido”.

CÓDIGO QR
En el “bosque del descanso eterno”, situado en el Urubó, a un cuarto de hora del puente, hay una consigna llamativa: se utiliza la geolocalización para dar con el espacio en el que se encuentran las cenizas del ser querido. Esto significa, de acuerdo con la empresa, que el visitante puede “ubicar al ser querido que haya partido y se ha convertido en un árbol” a través de un código QR, munido de un dispositivo electrónico.

En un espacio de nueve metros cuadrados, con distintas formas con relación al resto, se expanden los árboles y plantines en desarrollo.

En este momento, se lleva a cabo la preventa de las acciones, pues se tiene previsto que el estreno de Almabosque se concrete en abril, con la intención de “expandir el servicio a nivel nacional e internacional, creando mayores bosques del descanso eterno, con la premisa eco friendly.

“La persona se comunica con un agente de ventas y llena un contrato físico. De igual manera completa un contrato virtual. Si gusta, puede efectuar el depósito o cancelar en cajas de las oficinas”, detalla, sobre el proceso, Calderón.

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