Actualizado: 27/11/2020
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Las mejoras realizadas en el cementerio de La Granja otorgan más valor a su historia y singularidad

Las mejoras realizadas en el cementerio de La Granja otorgan más valor a su historia y singularidad

El Ayuntamiento del Real Sitio de San Ildefonso (provincia de Segovia) ha realizado diferentes acciones de mejora en sus cementerios, invirtiendo desde el año 2018 unos 150.000 euros.

Los trabajos realizados se han centrado principalmente en la ampliación de espacio dedicado a nichos y columbarios, reconstrucción de galerías y cerca perimetral, mantenimiento de estructura, reparaciones y cubrición de cubiertas, pintado de paramentos, reparación y pintado de revestimientos interiores y exteriores, entre otros.

Estos trabajos que han ido completando durante meses en intervenciones que permiten combinar la practicidad del cementerio y los criterios iniciales de construcción y distribución del mismo, teniendo como objetivo prioritario la intervención en la ermita.

En el Plan de Promoción Integral del Real Sitio de San Ildefonso que se ha llevado a cabo durante los dos últimos años, se ha incluido el cementerio de La Granja como recurso patrimonial y turístico, para su puesta en valor y difusión de la importancia histórica y singularidad, al ser considerado de gran interés por ser su estructura, planta y distribución un modelo a seguir desde su construcción.

Visitar el cementerio de La Granja para conocer su historia
Así y con el objetivo de que se conozca la importancia histórica de este espacio, el Ayuntamiento ha colocado un panel informativo en la puerta principal de acceso al cementerio  con el objetivo de informar sobre la singularidad del cementerio de La Granja, siendo el primer cementerio civil de España y el segundo extramuros.

En cada una de las puertas se ha  señalizado el acceso a la ermita y  las diferentes capillas y cuarteles del cementerio, tomando como referencia la información contenida en la litografía documentada en 1787 y que se ha reproducido como documento histórico en el panel informativo.

En 1781 hubo una epidemia de peste que provocó una gran mortandad entre la población  y que fue atribuida al hedor intolerable que exhalaban los cadáveres sepultados en el atrio de la iglesia parroquial. Este hecho obligó al gobierno de Carlos III a tomar una serie de medidas, a través del Consejo de Castilla, que afectaron a la salubridad pública.

De esta forma, los camposantos se apartaron de las poblaciones, con el objeto de preservar la salud pública, siendo el Real Sitio de San Ildefonso el primer municipio en realizar las inhumaciones en un cementerio. Desde ese momento, numerosos cementerios civiles tomaron como modelo el del Real Sitio y se fueron ubicando en lugares apartados de las poblaciones, bien ventilados, cercados y con una capilla en el interior, además de un osario.

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