Actualizado: 16/11/2019
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El auxiliar de autopsia, el gran desconocido entre los forenses

El auxiliar de autopsia, el gran desconocido entre los forenses

Vía: André Siso Zapata / La Voz

La del auxiliar de autopsia es una figura prácticamente desconocida en Galicia. Es un profesional que maneja cualquier tipo de instrumento médico y sanitario para abrir el cuerpo, trabajar los órganos de la forma que se le indique, y que limpia, cose y amortaja el cuerpo al terminar la tarea. Parecido a lo que, aparentemente, hace un forense, pero no igual. Para acceder a este empleo, de suma importancia y, en ocasiones, máximo riesgo de contraer enfermedades o mancillar el cadáver, basta con un simple criterio: poseer un graduado escolar. Y ahí está la controversia.

M. Rivera (prefiere utilizar esa denominación), técnico especialista en anatomía patológica del Sergas en Lugo, defiende que los criterios de selección deben ser modificados. En la actualidad, se prima únicamente la nota obtenida en los exámenes de la oposición y la experiencia que se posea en trabajos ejercidos dentro de la misma categoría de la Xunta, la de autopsias. El resto de titulaciones, tanto médicas como la propia destinada a los auxiliares de autopsia -técnico especialista en anatomía patológica-, no se tienen en cuenta. Ella cree que la titulación y la experiencia fuera de la Administración deben ser motivo de mérito. Esta profesional cree que es una irresponsabilidad poner un listón tan bajo para que alguien pueda acceder a este trabajo: «No se valora la titulación sanitaria. No es normal que tenga el mismo valor un graduado escolar que un título superior en medicina».

Según ella, el problema va todavía más allá: «¿Sabes cuál es el criterio de desempate en caso de que dos personas tengan la misma nota en la oposición? La fecha de nacimiento. Es demencial». La Xunta valora también haber participado en otras oposiciones de esta rama pero, al haber sido las últimas -y únicas- bajo este nuevo criterio en 2006, poca gente cumple esos requisitos, lo que lo vuelve inservible.

Desde dentro, como casi siempre, la realidad se ve de otra forma. José Manuel Valcárcel lleva desde 1992 trabajando como auxiliar de autopsias en su ciudad natal. Cuando entró, todavía se les llamaba «mozos de autopsia», comenta. Con 27 años de carrera, defiende la exigencia de los opositores de la actualidad, pero la matiza. «Está claro que los requisitos son un desastre. Necesitamos una reclasificación de criterios urgente. Eso sí, lo que se debe valorar es única y exclusivamente el título de técnico superior de anatomía patológica y la experiencia en esta categoría. Ni más, ni menos. No es justo que entre gente sin título, pero tampoco es justo que se premie a opositores por ser médicos o enfermeros. No tiene que ver con este trabajo, son cosas diferentes», argumenta.

Según él, en esta profesión la Xunta se ha quedado anclada, porque en el resto de España la situación se solucionó hace ya mucho tiempo. Sostiene que la Xunta heredó un problema y no se ha detenido a enfrentarlo. «Hasta el 2008 o el 2009 no podíamos ni cogernos vacaciones, porque no teníamos a nadie que nos sustituyese». Afirma que, en la actualidad, han vuelto a la precariedad, y de los quince puestos de auxiliares de autopsias judiciales que hay en Galicia -como él mismo-, ocho están vacantes y se rellenan de vez en cuando con interinos.

La Xunta se justifica. «No se puede valorar la formación sanitaria superior para ejercer de auxiliar de autopsias, porque las disciplinas son muy diferentes entre sí», comenta Beatriz Otero Abadín, directora del Instituto de Medicina Legal de Galicia. Reconoce que los criterios no son todo lo adecuados que debieran y confirma que la reclasificación ya está en marcha. «Ya hemos propuesto que se valore en los criterios de contratación esta titulación. Creemos que es necesario este cambio, pero ahora la decisión depende de Función Pública de la Xunta, que son quienes llevan todo lo referente a oposiciones y requisitos».

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