Actualizado: 18/09/2018
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La Funeraria de Carmena pierde 4,6 millones tras hacerla pública

La Funeraria de Carmena pierde 4,6 millones tras hacerla pública

Vía: Tatiana G Rivas / ABC

Los sindicatos de la Funeraria están preocupados por la pérdida de negocio de la empresa desde que Ahora Madrid la remunicipalizó a mediados de septiembre de 2016. La cuota de mercado ha caído ocho puntos y la facturación ha descendido un 8,9% respecto a 2015, el último año completo que fue gestionada de forma mixta por el Ayuntamiento –entonces dirigido por el Partido Popular– y el socio privado –Funespaña–.

Si hace tres años se cerró el ejercicio con unos ingresos de 51 millones de euros, en 2017 se hizo con 46,4 millones. El motivo, un descenso en la contratación de servicios básicos, como el transporte en coche fúnebre, el alquiler de las salas en los tanatorios, las flores o las inhumaciones, pilar de este negocio. Competir en un mercado liberalizado, donde el 60% de la cuota está cautiva, según las aseguradoras, es complicado.

La cuota de mercado de la rebautizada como Empresa Municipal de Servicios Funerarios y Cementerios acaparaba en 2014 –último año del que se disponen datos– el 44% del sector, mientras que en 2017 cayó ocho puntos, hasta llegar a representar el 36%.

Comisiones Obreras ha trasladado su intranquilidad al presidente del consejo de administración del ente, el concejal Javier Barbero, y a su vicepresidente, Carlos Sánchez Mato, el edil que hizo posible que la gestión de la Funeraria fuera 100% pública, su gran bandenar. «Se ha perdido cuota de mercado y para nosotros es una preocupación. Hay que mejorar la línea comercial; hay que formar más a los trabajadores, incluso hay que contratar más comerciales porque la cuota de mercado baja y ése es el ingreso fundamental», expresa Manuel Rodríguez, secretario de Política Institucional de CCOO en Madrid.

Culpa al privado
Rodríguez alaba la gestión del Ayuntamiento calificándole con un «notable». También aplaude que se haya terminado «el expolio del privado», pero subraya que no se puede continuar con esta tendencia. «Tenemos que ser exigentes. No se puede perder mucho más», manifiesta.

A Sánchez Mato no le inquietan estos datos: «Nuestro objetivo no es la cuota de mercado, sino el mantenimiento del servicio público en las mejores condiciones». No obstante, aclara que esta caída en picado de las cifras se agudizó en el último año de gestión mixta, cuando Funespaña sabía que no iba a continuar como socio. «Dejó de trabajar», afirma el ex delegado de Economía y Hacienda, apuntando a que en 2016 se rebajó la cuota hasta el 34%, llegando a facturar 46,34 millones de euros. «Hemos recuperado dos puntos», comenta optimista.

Una empresa con ventajas
En un informe que presentó Sánchez Mato en marzo de 2016 para justificar la remunicipalización –llamado Estudio de sostenibilidad, oferta y demanda con motivo de la gestión directa de cementerios y actividades funerarios del Ayuntamiento de Madrid– se establecía que los ingresos no podían caer más de un 11% para no incurrir en pérdidas contables. La Funeraria está a dos puntos de alcanzar esa cifra.

El gran problema para su sostenibilidad, de mantenerse esta tendencia, es el elevado gasto en costes fijos que sostiene, que supone el 80% de sus cuentas. La mayor parte se la lleva personal, superior a 32 millones de euros anuales. La media de los 521 empleados que subrogó –incluye ocho nuevos que se incorporan este año– se fija en 57.000 euros.

Pese a esta realidad, la Funeraria terminó 2017 con 4,1 millones de beneficio frente al resultado negativo de 13 millones de 2016 o los 850.000 euros que obtuvo en 2014.

La pócima mágica para esta abultada cuenta, aunque cada vez tenga menos clientes, se debe a que la empresa pública se beneficia de subvenciones y está exenta de pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), que oscilaba los 600.000 euros, y el Impuesto de Sociedades, ya que está bonificado al 99% y suponía otros 600.000 euros.

Además, el nuevo consejo de administración no cobra y fulminaron a los cargos directivos. Ahora el máximo responsable es un gerente. También se dinamitaron determinados contratos «sospechosos» y se ahorró el 20% que se llevaba Funespaña como gestor. Sánchez Mato destaca que los sindicatos no están nerviosos por la cuenta de resultados de la Funeraria: «Lo que están es negociando un convenio».

Subida ligera de tarifas
Por otro lado, para mitigar las cuentas, Barbero y Sánchez Mato han incrementado las tarifas funerarias un 1,4% este año. El concejal de Vicálvaro y Latina asevera que se va a mejorar la política para recuperar cuota de mercado, que esperan mantener en un 40% los próximos años. «Creemos que las inversiones que vamos a hacer de renovación de tanatorios como el Sur, que estamos en la fase final, y el de la M-30 también van a beneficiar nuestro posicionamiento», apunta el edil de Izquierda Unida.

La previsión que realizó el Ayuntamiento sobre su facturación en 2017 ha sido muy inferior a la realidad. Según un informe realizado por Afi Consultores de las Administraciones Públicas para la Corporación se fijaba la proyección de ingresos en 52,6 millones de euros: 6,2 millones de euros menos de lo contabilizado. De cara a 2018 estimaba 53,6 millones, aunque ya lo ha rebajado al presupuestar para el ejercicio, atendiendo a la cifra de negocio, 49,6 millones.

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