Actualizado: 29/07/2021
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El cementerio de Vitoria acogió un recital nocturno para dar a conocer su historia con música y poesía

El cementerio de Vitoria acogió un recital nocturno para dar a conocer su historia con música y poesía

Por iniciativa del Ayuntamiento Vitoria, el pasado viernes 14, música y poesía adornaron las centenares de historias y recuerdos que guarda el cementerio de Santa Isabel de Vitoria. Una noche de luna nueva acogió el primero de los dos recitales nocturnos previstos en la iniciativa ‘A la luz de la música‘, organizada para dar a conocer el arte y la historia que atesora el cementerio ubicado en el caso urbano de la ciudad de Vitoria.

Darse una vuelta por este cementerio es dar un paseo por la mismísima historia, entre notables que dejaron su huella en la política y la cultura, como el General Álava, que batalló en Trafalgar y Waterloo, el pintor costumbrista Ignacio Díaz de Olano y la viuda del general carlista Tomás de Zumalacárregui.

También están enterrados en este lugar el fundador de la famosa empresa de naipes que lleva su nombre, Heraclio Fournier, y el explorador africanista Manuel Iradier. Entre cipreses, setos, decenas de capillas y varios miles de panteones, una veintena de aficionados a la música, la poesía y la historia pudieron recordar esta noche a los músicos que reposan en este camposanto, como Sebastián Iradier, Mariano San Miguel, Luis Aramburu, Dimas Uruñuela, José María Abad, Antonio Antepara y Dámaso Villanueva, entre otros.

La coral Kantari acompañada por txistus y un piano interpretaron temas de algunos de esos compositores, en una noche en la que también se recitaron coplas y versos de poetas alaveses. A pesar de que no era la noche más cálida del verano, se vendieron todas las localidades de un evento que permitió a los vitorianos vivir una experiencia poco frecuente: disfrutar de un concierto en un cementerio.

Tal fue la expectación que despertó el recital que varias personas hicieron cola a las puertas del campo santo, a pesar de no tener entrada, con la esperanza de poder entrar al recinto, que fue engalanado con antorchas y luces en algunas tumbas para dar así un ambiente aún más íntimo al concierto.

El 21 de agosto la música y la poesía volverá a este campo santo vitoriano, pero en esta ocasión correrá a cargo de un trío formado por violonchelo, violín y teclado.

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