Actualizado: 29/07/2021
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Lápidas rotas, abandono y dejadez presenta la zona conocida como ‘cementerio viejo’ de Torrero

Lápidas rotas, abandono y dejadez presenta la zona conocida como ‘cementerio viejo’ de Torrero

Vía: M. Rived / Heraldo

La parte menos visitada del cementerio de Torrero (Zaragoza) es la conocida como ‘cementerio antiguo’ cuyas lápidas, algunas borradas por el paso del tiempo, revelan enterramientos de 1954, 1934 e incluso 1917. Esta zona, que cuenta con una extensión de 4.000 m2, evoca la imagen más reconocible de un cementerio: cruces, ángeles y vírgenes talladas en piedra y mármol a ras de suelo. Más allá del respeto e incluso tenebrosidad de los elementos, la sensación que transmiten es de total dejadez.

Las sepulturas de otro tiempo están hechas pedazos, cunas de hierro volcadas y cruces destrozadas, destacan entre las flores más recientes comidas por el sol. El estado de la zona es literalmente un cementerio de tumbas. El aspecto exterior de los nichos también deja mucho que desear. Mientras algunas lápidas prácticamente son ilegibles, otras ni siquiera existen. Los agujeros se encuentran tapiados con yeso sobre el que de forma caligráfica figuran los nombres de los fallecidos, y en algunos casos, una cruz a mano alzada.

Los que se encuentran vacíos, o bien puede verse todo el interior, o cuentan con una losa de piedra, que en la mayoría de casos se adivinan a punto de caer con el peligro que ello podría conllevar. Hace aproximadamente dos décadas, desde el Ayuntamiento de Zaragoza, trató de ponerse coto a esta situación de dejadez cuando se constituyeron una serie de cuadros de amortización para impedir la renovación de las sepulturas. Esta medida se revirtió en 2012 y se adquirió el compromiso de mantener intacto el espacio salvo que surja la necesidad de construir sobre los terrenos.

Desde Policía Local descartan que el mal estado de las sepulturas pueda achacarse a actos vandálicos recientes. El último incidente de este tipo se registró en 2010. Las puertas del Cementerio de Torrero cierran a las 22.00 y todas las luces se apagan a partir de las 23.00, aún así explican que “el que quiere entrar entra” a pesar de la existencia de cámaras de seguridad en los accesos.

Responsables del cementerio animan a mejorar el estado de las viejas instalaciones a través de una mayor sensibilización y cuidado de los enterramientos por parte de los usuarios. Además, reconocen que el mantenimiento del cementerio antiguo no se corresponde con el del resto del recinto, pues se trata de una zona de menor uso. Aún así, explican que las encuestas de satisfacción que se realizan de forma anual, arrojan un resultado de notable.

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