Actualizado: 11/12/2018
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Las disputas entre los forenses que participaron en la autopsia del general Prim han terminado en el juzgado

Las disputas entre los forenses que participaron en la autopsia del general Prim han terminado en el juzgado

Las profundas diferencias existentes entre los forenses que participaron en la autopsia del general Prim han terminado en el juzgado. Así lo recogía la pasada semana el diario ABC en una información titulada Imputada la cúpula de la Escuela de Medicina Legal de la Complutense.

Si bien es cierto que la denuncia no guarda relación con los informes relacionados con los restos fúnebres del general, si que demuestra que las disputas entre ellos vienen de lejos y continuarán durante largo tiempo.
La persona denunciante es María del Mar Robledo, doctora en medicina legal y forense que al frente de la Comisión Prim realizó la primera autopsia de la momia en el Hospital Sant Joan de Reus.

Su denuncia, recoge el rotativo, fue interpuesta en los juzgados de Guardia de Madrid contra el director de la Escuela de la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Real Academia Nacional de Medicina, Bernardo Perea; su compañero y director del Museo de la Escuela, José Antonio Sánchez; la secretaria, Teresa Rey y la doctoranda María Benito.

Todo ellos estarían acusados, como presuntos autores ya que habrían falsificado la firma de María del Mar Robledo en un informe en el que no llegó a participar. Así lo recoge la denuncia. Se da la circunstancia de que Bernardo Perea y José Antonio Sánchez son dos de los seis forenses que participaron en el segundo informe redactado a raíz de la autopsia de Prim.

Sus conclusiones, avaladas por la Sociedad Bicentenario General Prim 2014, rezan: «El general Juan Prim murió como consecuencia de la infección de las heridas sufridas por el atentado. No murió estrangulado». Además, el documento suscribía que: «Lo enterraron con la vestimenta militar y la posición del cuello y de la chaqueta provocaron las marcas».

Cabe recordar que la tesis que siempre ha defendido a capa y espada la Comisión Prim es que el general reusense falleció estrangulado a lazo tras sufrir el atentado en la calle del Turco.

Más denuncias
Para terminar de rizar el rizo a la historia, en medio del caso también se encuentra el marido de Robledo y criminólogo Ioannis Koutsouras, quien fue el autor de las fotografías del general reusense. Él habría acompañado a su mujer cuando acudió a cursar la denuncia, que no fue la única. Al parece habría otras dos, sin imputaciones de por medio, en las que Robledo involucraría al mismo rector de la Universidad Complutense.

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