Actualizado: 21/09/2020
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La tumba tiene un precio

La tumba tiene un precio

Vía: J.A.J. // La tribuna de Toledo

El hecho biológico final, el de la muerte, iguala a todos los humanos sea cual su pensamiento, origen, sexo o fortuna. Sin embargo, el fallecimiento supondrá entre otras cosas, el último acto de pago de impuestos del ciudadano, aunque tengan que hacerse cargo sus herederos o el recomendable seguro de decesos. Y el mero enterramiento, si por ejemplo se opta por la tradicional sepultura -el majestuoso panteón suele salirse de un presupuesto normal- puede costar hasta casi cuatro veces más si se expira en Ocaña (2.000 euros) en lugar de en Villacañas (585 euros).

De hecho, la población villacañera, a tenor de las últimas ordenanzas de cementerios publicadas por los municipios de más de 10.000 habitantes y cabezas de partido, es la que ofrece precios más competitivos. Los 585 euros son por sepulturas con capacidad de dos cuerpos. Para más capacidad llega incluso a 920 euros para una sepultura con cinco cuerpos. Villacañas ofrece estas sepulturas a perpetuidad, lo que no debe confundirse con inamovible. Todos los ayuntamientos prevén que si, por cualquier motivo, el cadáver es exhumado, la tumba revierte a la propiedad municipal.

En descargo de Ocaña, hay que decir que la tasa de 2.000 euros está reservada para la principal sepultura recogida en su ordenanza, también a perpetuidad, con capacidad para dos cuerpos. Si es para un cuerpo, el precio se reduce a la mitad.
Por lo demás, los precios oscilarían en los principales municipios entre los 398.28 euros de Torrijos (la más barata pero con tiempo limitado, a diferencia de Villacañas) a los 3.150 de la sepultura de más categoría de Madridejos (esta localidad manchega ofrece tumbas más modestas a 1.575 euros).

Seseña ofrece sus sepulturas a 1.200 euros, Fuensalida a 1.577 euros, Orgaz a 1.502 (por 90 años) , Quintanar a 1.759,5 e Illescas (por 50 años), a 1.764,5.
Evidentemente, los nichos y los más modernos columbarios para albergar cenizas de difuntos se han convertido en soluciones más económicas para comprar una última morada. Villacañas vuelve a ser aquí el municipio más asequible, con 142,9 euros (a perpetuidad), frente a los 185 de Ocaña, los 335,97 de Illescas (por 10 años), y los 521,34 de Torrijos. 
En el caso illescano, se ofrece la estancia de los restos en nicho durante 50 años con una rebaja considerable, 882,2 euros. Y los columbarios quedan en 254,2 euros por 10 años y 563,3 por 50 años.

En el caso de Seseña, un columbario está disponible por 300 euros, mientras en Torrijos oscilan de los 360 por 10 años a los 810 euros por 25 años.

Recargos al forastero. Aún así, saber el precio final de cualquier tipo de sepultura depende de los distintos permisos y licencias que incluye cada ordenanza municipal, que puede cubrir conceptos como la instalación de lápida o el rompimiento de tumbas para la entrada de un cadáver, o tasas de inhumación.

Algunos municipios también distinguen si el difunto es empadronado o no. En el último caso, los gastos se duplican en Ocaña y casi se triplican en Seseña, con 3.000 euros por una sepultura que se reducen a 2.000 si el fallecido, al menos, nació en la localidad.
Aún así las recaudaciones municipales mantienen excepciones piadosas en los cementerios. El principal ejemplo es el enterramiento de fetos en la tumba de su madre, que muchos municipios dejan como pago exento.

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