Un turbio entramado de contratos y conexiones personales ha salido a la luz en la Empresa Municipal de Servicios Funerarios y Cementerios de Madrid. Un sindicato ha denunciado que una empresa de ataúdes, estrechamente vinculada a la jefa de Compras de la funeraria, ha recibido contratos por al menos 2,4 millones de euros en los últimos cinco años. La denuncia ha sido presentada ante la Oficina Municipal contra el Fraude y la Corrupción, exigiendo una investigación sobre posibles irregularidades.
La empresa en cuestión, Grupo Lamas Lucus SL, está administrada por Wenceslao Lamas Fernández, esposo de Maite García, la directora corporativa de la funeraria municipal. Las adjudicaciones bajo sospecha incluyen contratos obtenidos en momentos clave, como justo antes de la declaración del estado de alarma en 2020 y nuevamente en 2023.
A pesar de las críticas, Maite García ha declarado que se inhibió voluntariamente de los procesos de contratación debido a su relación personal con uno de los aspirantes. Sin embargo, esto no ha impedido que el sindicato pida protección contra represalias, argumentando un posible conflicto de intereses en las adjudicaciones.
La historia se complica aún más con la presencia de Cynthia Lamas Fernández, hermana de Wenceslao, quien ahora dirige el negocio de féretros desde 2024. La conexión familiar suscita preocupaciones sobre la falta de imparcialidad en la adjudicación de contratos, especialmente cuando se trata de sumas millonarias.
Las sospechas de nepotismo han llevado a cuestionar la transparencia de los procesos de contratación en la funeraria municipal. Desde la empresa, se defiende que el Grupo Lamas ha sido proveedor durante más de 30 años, aunque la municipalización de la funeraria solo se produjo hace una década. En este contexto, las relaciones históricas con proveedores como Funespaña, fundado por el padre de Wenceslao, añaden más complejidad a la situación.
Actualmente, la empresa municipal ha lanzado una nueva licitación para el suministro de féretros, con un valor estimado significativamente mayor que en ocasiones anteriores. La participación de Grupo Lamas Lucus y otras compañías en la concesión está siendo observada de cerca, con la sombra de favoritismo aún presente.
La denuncia ha puesto de manifiesto la necesidad de una revisión exhaustiva del proceso de adjudicación de contratos en la funeraria de Madrid. Mientras tanto, los trabajadores y el sindicato esperan que se tomen medidas para garantizar la transparencia y evitar cualquier conflicto de intereses en el futuro.



