Actualizado: 21/10/2019
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El cementerio de Casabermeja: vida en la ciudad de los muertos

El cementerio de Casabermeja: vida en la ciudad de los muertos

Vía: Laura Ferrer / El Diario

Basta pasar unas horas en Casabermeja para comprobar que el cementerio católico de San Sebastián forma parte del día a día del pueblo. Los niños juegan al escondite en sus rincones, las parejas pasean su amor por sus callejas y los mayores, sobre todo las mujeres, lo mantienen lozano a golpe de cal y fregona. Los vecinos conviven con una mezcla de naturalidad y orgullo con uno de los cementerios más bonitos de España, declarado Monumento Nacional en 1980 y Bien de Interés Cultural en 2006.

Es tal su belleza que uno de los escritores más sensibles a ella, Antonio Gala, proclamó hace 37 años en una columna de El País que querría descansar en él para la eternidad. Solo unos días más tarde, por Reyes, el escritor recibió uno de los regalos más originales de su vida: una parcela en el camposanto. La corporación quería agradecerle de una manera tan poco ortodoxa como generosa la mención al cementerio de Casabermeja. La cosa quedó en anécdota.

En el año 1982, cuando Gala lo citó, no era un lugar tan conocido. Fue a raíz de la construcción de la autovía de Málaga, diez años más tarde, cuando las curiosas formas del cementerio que se asoman a la carretera comenzaron a despertar la curiosidad de muchos conductores. Deslumbrados por el blanco reluciente del camposanto se preguntaban si la particular arquitectura de los nichos obedecía a que enterraban de pie a los muertos.

“No es cierto”, aclara con una sonrisa Luis Lozano, encargado de la Oficina de Turismo, que salta por encima del rumor para desvelar un pequeño ‘secreto’ del pueblo que también tiene que ver con los muertos: Casabermeja no solo alberga el cementerio de San Sebastián sino que es sede del cementerio judío que da servicio a toda la Costa del Sol.

Dos cementerios sonados en un pueblo de poco más de 3.500 habitantes. Y la lista de curiosidades no acaba aquí porque dentro de sus límites está el Olivo de Arroyo Carnicero, de más de mil años de antigüedad, uno más imponentes y bellos del país, elegido Olivo Monumental de España en 2013.

El cementerio de Casabermeja: ¿El cementerio más bello?
El cementerio de Casabermeja es un ejemplo único en España. Sus nicheras encaladas crean un conjunto arquitectónico de líneas minimalistas y gran belleza. Cada nichera está compuesta de un amplio espacio para las inhumaciones cubierto por una bóveda de cañón. Cada uno de estos ‘túneles’ abovedados cuenta con una fachada dividida en tres elementos en vertical: la entrada para el ataúd con una puertecilla de forja artesanal, sobre ella la lápida del difunto y, encima, un frontispicio casi siempre triangular rematado por una cruz de forja.

La historia del cementerio comenzó en 1759 cuando Carlos III decreta que, por motivos de salubridad, no pueden continuar los enterramientos en los bajos de las iglesias ni en los núcleos urbanos.

Casabermeja determinó que su cementerio estaría junto a la vieja ermita, dedicada a San Sebastián. Un lugar lo suficientemente alejado del centro, bien aireado, pero a la vez ‘sagrado’. Y es que a los casabermejeños la idea de no poder enterrarse en Nuestra Señora del Socorro no les gustó nada. Pero les convenció, aunque solo a medias, el hecho de que la ermita fuese como una sucursal de la iglesia.

Así que los primeros nichos surgieron literalmente pegados al muro de la ermita, hasta el punto de que parecen extraños contrafuertes apelotonados uno junto a otro.

Luis Lozano atiende a unos turistas franceses mientras se sitúa en un punto concreto del cementerio donde se puede observar claramente la razón que explica la forma de las nicheras: “Para compensar a quienes ya no podían enterrarse en Nuestra Señora del Socorro les dijeron que podían construir sus nichos con un frontón que se asemeje al de la entrada de la iglesia y, además, coronados por una cruz de forja”, relata. Y se ve claramente el paralelismo. El cementerio podría parecer una urbanización de casitas con forma de iglesia.

Desde el siglo XVIII hasta la actualidad el mantenimiento de cada nichera ha ido a cargo de cada familia. Un cuidado que se nota especialmente en la festividad de Todos los Santos, cuando se celebra una fiesta en la tarde-noche con antorchas y velas y un recital de música y poesía. El nombre de ‘Versos para enterrar el verano’ da buena cuenta de la naturalidad con la que los casabermejeños tratan con su camposanto y con la muerte.

Volvemos a lo del mito de que se entierra de pie a los difuntos y Luis Lozano explica de dónde viene todo: “No es cierto que se les entierre de pie como dicen. El falso mito surgió cuando se inauguró la autovía en 1992, lo que además coincidió con el desarrollo turístico de la Costa del Sol. Si ves el cementerio al pasar, desde la carretera, te llaman la atención los pináculos, la verticalidad de las fachadas, lo que dio pie a ese mito”, explica el encargado de la Oficina de Turismo.

Nichos alicatados, una atrocidad del pasado
La gran mayoría de los nichos están encalados y son de una arquitectura muy uniforme, pero hay anomalías como alguno en mármol que no desentona demasiado. El que sí desentona y mucho es uno alicatado en azulejo gris jaspeado, que solo se puede definir como feo y que se ha conservado así precisamente como ejemplo de lo que no se debe hacer.

“Cuando la gente el pueblo empezó a trabajar en la construcción se traían a casa azulejos sobrantes de las obras que empleaban para sus cocinas y sus cuartos de baño. Algunos acabaron recubriendo los nichos. Pero, tras su declaración como Monumento Nacional, la Diputación de Málaga redactó un plan director de conservación para mantener la imagen. Y las atrocidades cesaron”, relata Luis Lozano, que recuerda que, antes de poner orden, te podías encontrar un nicho decorado con una cenefita más propia de una cocina que de un cementerio.

Un artista autodidacta, un acto de justicia
La construcción de los panteones de las familias ‘importantes’ corrió en su día cargo del albañil Antonio Torres, ‘Corín’, de la familia de Los Corines. “Un señor del pueblo sin estudios, completamente autodidacta, que fue capaz de crear arcos y formas muy interesantes sin materiales espectaculares pero con mucha gracia”, destaca Lozano, que habla de ‘Corín’ con verdadera admiración y muestra el nicho donde está enterrado.

Otra de las curiosidades del cementerio de Casabermeja es la tumba de los republicanos fusilados, donde reposan los cuerpos encontrados en la fosa común de  Villanueva de Cauche. Allí encontraron los restos de 23 personas. Ocho eran de Casabermeja y los demás de Periana y Villanueva de la Concepción. Fueron exhumados en enero de 2013 por una acción de la Ley de la Memoria Histórica. Más información

En total reposan en el cementerio de San Sebastián 1.406 personas. Estaba previsto habilitar otro camposanto para responder a las necesidades del futuro pero la realidad es que, con el auge de las cremaciones, ya no hay tanta demanda. “Y lo cierto es que muchos vecinos no son partidarios de que se haga otro porque no querrían ser enterrados en otro lugar. Este es ‘su’ cementerio”, subraya Lozano.

Además de las nicheras por las que es conocido, el cementerio tiene también enterramientos más sencillos, “de cuando a la gente sin recursos se la enterraba bajo piedras amontonadas y encaladas”, y cuenta con una zona de nichos estándar.

Cementerio de Casabermeja: La autovía, para bien y para mal
Mientras conversamos con Luis Lozano no deja de escucharse el zumbido de los coches pasando por la autovía.

“Si Casabermeja no tuviese autovía todos nos hubiésemos ido hace tiempo. Gracias a esta comunicación tienes la opción de vivir en tu pueblo y trabajar en Málaga. Además hay muy buena conexión de autobuses con la ciudad. Pero la contaminación acústica es evidente”, admite Lozano.

Cementerio Judío de la Costa del Sol
El cementerio judío de Casabermeja registra una gran actividad porque da servicio a la comunidad de toda la Costa del Sol, pero su día a día es mucho más discreto ya que no es considerado un lugar de visita [aunque se puede solicitar con antelación] sino de recogimiento y culto.

Las primeras tumbas datan de 1989, aunque la inauguración oficial fue unos años más tarde, en 1996, fecha en la que está datada la placa conmemorativa. Actualmente acometen la tercera ampliación.

Lo que más llama la atención al visitante neófito son las piedrecitas que hay sobre cada lápida. En lugar de llevar flores, las visitas depositan una piedra. A más visitas, más piedrecitas. Su gestión depende de la CIMa (Comunidad Israelita de Málaga). Más información aquí.

Olivo del Arroyo, un árbol milenario y premiado

La visita a Casabermeja esconde otro secreto: uno de los olivos más antiguos y bellos de España, el Olivo del Arroyo. Está catalogado como milenario y fue premiado en 2013 como el Mejor Olivo Monumental de España (el primero de Andalucía que se alzó con esa distinción). Para encontrarlo hay que tomar la carretera que une Casabermeja con Villanueva de la Concepción, donde un cartel a la derecha indica el desvío para ver el olivar.

No estamos hablando de cualquier cosa: tres troncos de más de siete metros de perímetro cada uno que salen de la misma raíz y una antigüedad superior a 1.000 años certificada por la Universidad de Córdoba.

Qué ver (además) en Casabermeja
Casabermeja no solo cuenta con el atractivo de sus dos cementerios y el Olivo del Arroyo Carnicero sino también con otros puntos de interés como el enclave arqueológico de las Peñas de Cabrera, la Torre Zambra, la Iglesia de Nuestra Señora del Socorro y un interesante Museo de Cerámica. Alberga el pueblo además la sede de la Asociación de la Cabra Malagueña, una variedad de raza protegida que estaba en peligro de extinción y de la que ahora se está haciendo un seguimiento genético.

Hay una gran tradición gastronómica, con buenos restaurantes, bares para tomar tapas y mucha cultura del guiso del chivo. Es más, cuentan con dos fiestas gastronómicas muy importantes: Las Jornadas Gastronómicas que coinciden con la primavera (primer fin de semana de abril) y la Fiesta de la Cabra Malagueña (que suele ser el tercer fin de semana de septiembre). eldiario.es

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