Actualizado: 11/12/2018
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Varios cementerios de la República Dominicana han sido atacados por vándalos, profanando tumbas, ritos satánicos y robos

Varios cementerios de la República Dominicana han sido atacados por vándalos, profanando tumbas, ritos satánicos y robos

Vía: Indira Navarro / noticias

En la República Dominicana, varios cementerio de distintas regiones han sido atacados, profanando tumbas, haciendo ritos satánicos, y robando los objetos de valor que encontraban, es sólo una parte del desorden que impera en los camposantos de las regiones del Este y el Cibao, en donde no se salvan ni ricos ni famosos.

San Pedro de Macorís cuenta con cinco camposantos y todos repletos de difuntos. Si caótica es la situación en este camposanto del centro de la ciudad, peor ocurre en las afueras, en el cementerio municipal El Tamarindo, donde las tumbas violentadas son una constante.

Las reglas para la  construcción de nichos, están nulas en este lugar. Mientras que en el cementerio Necrópolis la creciente demanda ha creado un mercado inmobiliario con el destino final de los mortales. Aquí los saqueos llegaron hasta el sepulcro de un negociante de bancas en la zona.

Los robos en los cementerios no tienen estatus social. Tampoco límites geográficos. En el Ornamental de La Vega, reposan los restos del ex presidente Juan Bosch, de cuya tumba le fue sustraída una gaviota. Esto, a diferencia del cementerio Guarionex de la provincia cibaeña, en donde se perdió el respeto por los que siempre duermen.

En el cementerio de La Vega los hechiceros eligieron varias tumbas para realizar sus actos satánicos. Todas contienen ofrendas a seres del más allá. De estos rituales no se escapan ni uno de los cementerios de más prestigio en el Cibao: El 30 de marzo en Santiago, reconocido por sus monumentales bóvedas.

Además de los saqueos, profanaciones y ritos satánicos, los cementerios del este, norte y sur del país adolecen de un mal común: la saturación de cadáveres, lo que presiona a las autoridades municipales a buscar otras alternativas para el depósito final de los cuerpos.

 

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