En Collado Villalba, un municipio de la Comunidad de Madrid, la gestión de sus dos cementerios municipales ha llegado a un punto crítico. Los cementerios del Pueblo y del Parque de la Coruña están al límite de su capacidad, una realidad que ha llevado al Ayuntamiento a licitar su gestión. La licitación, que asciende a 537.140,31 euros para un periodo de dos años con posibilidad de dos prórrogas anuales, ha sido anunciada en un momento crucial.
Las propuestas para este contrato pueden ser presentadas hasta el 30 de octubre de 2026, proporcionando una oportunidad para que los licitadores ofrezcan soluciones innovadoras. La situación es apremiante. Según el informe técnico, no queda ninguna sepultura libre y los nichos reutilizables apenas alcanzarán un año más de uso. Para mitigar esta crisis, el consistorio ha planeado la construcción de 300 nuevos nichos, 150 columbarios y 30 sepulturas en los próximos seis años.
Este contrato, sin embargo, no implicará un gasto directo para el Ayuntamiento. Los ingresos de la empresa concesionaria provendrán de las tarifas aprobadas en la ordenanza municipal, mientras que la adjudicataria deberá pagar un canon anual mínimo de 32.000 euros al consistorio. Este factor es crucial, ya que el incremento de este canon puede representar hasta 80 de los 100 puntos totales en la evaluación de las ofertas presentadas.
Más allá de lo económico, el contrato tiene un marcado carácter social. La empresa seleccionada deberá priorizar la contratación de personas desempleadas del municipio, registradas en la Agencia de Colocación Municipal, al cubrir nuevas vacantes. Además, el pliego establece horarios de apertura específicos para estas instalaciones, asegurando su accesibilidad para los residentes de lunes a domingo.
La gestión de cementerios es un tema delicado que toca aspectos profundamente humanos, como el respeto y dignidad hacia los difuntos. En este contexto, Collado Villalba busca una solución que no solo aborde la falta de espacio, sino que también integre consideraciones sociales y económicas. La elección del nuevo gestor será una decisión que impactará en la comunidad a largo plazo.
La historia de Collado Villalba y sus cementerios refleja una realidad compartida por muchos municipios: la necesidad de innovar en la gestión de espacios mortuorios, respetando al mismo tiempo las tradiciones y necesidades de sus habitantes. Con la licitación sobre la mesa, el futuro de estos camposantos está en manos de quienes se atrevan a asumir este reto.



