En Córdoba, el cementerio municipal de la Fuensanta ha dado un paso significativo hacia la inclusión y el respeto por las tradiciones culturales y religiosas. Desde 2019, este camposanto ha contado con un área dedicada a los enterramientos islámicos, en línea con un acuerdo de cooperación estatal con la Comisión Islámica de España y siguiendo las directrices de la Ley de libertad religiosa. Este esfuerzo ha sido respaldado por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), que emitió una guía para la instalación de servicios funerarios islámicos.
Recientemente, la empresa municipal de cementerios, Cecosam, ha ampliado este espacio con 35 nuevas fosas especialmente diseñadas para los enterramientos islámicos. Este año, se han añadido 12 nuevas fosas a las 23 ya construidas entre 2024 y 2025. Este tipo de enterramientos se caracteriza por su austeridad y rapidez, permitiendo que el cuerpo regrese directamente a la tierra. Según el rito, el cuerpo se coloca recostado sobre el lado derecho con el rostro orientado hacia La Meca.
Para garantizar la estabilidad de estas fosas y prevenir corrimientos de tierra, especialmente debido a las lluvias, Cecosam ha implementado una estructura perimetral de hormigón prefabricado. Este diseño no solo sostiene las fosas, sino que también asegura el cumplimiento de los preceptos del rito islámico. El diálogo constante con la presidenta de la Junta Islámica nacional y el representante del colectivo islámico en Córdoba ha sido clave para el éxito de este proyecto.
La historia de estos enterramientos en Córdoba no es nueva. Antes de 2019, los entierros islámicos se realizaban en una pequeña sección del cementerio de la Salud, que eventualmente se quedó sin espacio. Con la nueva zona en la Fuensanta, se ha logrado no solo aumentar la capacidad, sino también embellecer el área con caminos de zahorra, arbolado, y la instalación de bancos y pasillos para ofrecer un entorno más acogedor y digno.
Esta iniciativa refleja el compromiso de Córdoba con la diversidad cultural y religiosa, reconociendo la importancia de brindar un espacio adecuado para que todas las comunidades puedan seguir sus tradiciones funerarias de manera respetuosa y acorde a sus creencias. Así, el cementerio de la Fuensanta se convierte en un ejemplo de cómo las ciudades pueden adaptarse y evolucionar para satisfacer las necesidades de sus diversos ciudadanos.



