En la provincia de Ourense, el compromiso con las tradiciones funerarias sigue siendo fuerte. A pesar del aumento en las cremaciones por razones económicas y prácticas, la demanda de sepulturas en propiedad continúa siendo significativa. Esta tradición refleja no solo una previsión hacia el futuro, sino también un lazo cultural que conecta a las familias con sus antepasados.
O Barco de Valdeorras es un ejemplo de cómo este vínculo se traduce en acciones concretas. En octubre, comenzarán las obras para la tercera ampliación del cementerio municipal, añadiendo 200 nuevos nichos. Esta expansión es la respuesta a una demanda insatisfecha desde hace tiempo, con más de 90 personas en lista de espera. Jesús Jares, edil de Medio Rural, ya anticipa la necesidad de una cuarta fase tras finalizar esta. La obra se ha planificado estratégicamente, utilizando parte de un terreno de 3.000 metros cuadrados adquirido en 2011, asegurando espacio para futuras ampliaciones.
La situación en O Barco no es única. Xinzo de Limia, Verín, y O Carballiño también se enfrentan a la necesidad de expandir sus cementerios. Cada localidad avanza a su ritmo, con proyectos que han estado en el tintero durante años. En Verín, las proyecciones iniciales para un nuevo cementerio han sido descartadas por falta de rentabilidad. En cambio, se optará por ampliar el cementerio existente, incorporando columbarios para satisfacer la creciente tendencia hacia la incineración. Sin embargo, el avance depende de la aprobación del Plan de Urbanismo.
En O Carballiño, el enfoque es singular. Un cementerio privado está en construcción junto al ya existente, con licencia desde 2024. Aunque el proyecto ha avanzado lentamente, se espera que cubra la demanda existente. El alcalde en funciones, José Rafael Castro-Gil, atribuye la demora a la sobrecarga de trabajo del promotor, pero valora positivamente el emprendimiento privado.
Por otro lado, Xinzo de Limia busca expandir su camposanto sin recurrir a la expropiación, negociando directamente con los propietarios de terrenos adyacentes. Con un presupuesto asignado de 230.000 euros, el objetivo es resolver la compra de tierras este año para atender a las 80 solicitudes en lista de espera.
La necesidad de espacio en los cementerios de Ourense refleja un equilibrio entre la tradición y la modernidad. Mientras las cremaciones ganan popularidad, el deseo de un lugar físico donde honrar a los seres queridos sigue siendo fuerte. Los proyectos de ampliación en la provincia son un testimonio de cómo las comunidades se adaptan a las demandas cambiantes, respetando al mismo tiempo las tradiciones que han definido su identidad durante generaciones. En cada localidad, estas expansiones son más que obras de construcción; son un compromiso con la memoria y el legado de aquellos que nos precedieron.



