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Silencio y dolor: la lucha de una familia por la memoria de Mariano Contreras Moreno

Silencio y dolor: la lucha de una familia por la memoria de Mariano Contreras Moreno

En la tranquila localidad de Albox, el silencio se cierne como una sombra sobre la familia de Mariano Contreras Moreno. Desde aquel fatídico 25 de agosto, el tiempo ha transcurrido casi dos semanas sin que se obtenga una respuesta clara a la serie de eventos que impidieron a esta familia darle el último adiós a su patriarca en las instalaciones funerarias locales. La tragedia, que comenzó con la negativa de acceso al recinto, ha dejado a los Contreras Moreno con un profundo sentimiento de desamparo e impotencia.

Constanza, la hija del fallecido, describe cómo la indignación inicial se ha transformado en una carga psicológica abrumadora. A pesar de haber presentado denuncias formales, el 7 de septiembre la familia sigue enfrentándose a un vacío total de comunicación por parte de las autoridades implicadas. La dirección del recinto funerario, acusada de negligencia debido a una supuesta avería eléctrica, aún no se ha disculpado ni ha ofrecido explicaciones concretas a quienes intentan cerrar este doloroso capítulo.

El Ayuntamiento de Albox, que debería ser un pilar de apoyo en momentos tan críticos, también ha permanecido en silencio. Tras dejar constancia del incidente en la Guardia Civil el 28 de agosto, los familiares temen que las denuncias de posibles discriminaciones racistas por motivos étnicos queden sepultadas en el olvido. Las autoridades no han proporcionado ninguna actualización sobre la investigación, aumentando la frustración de una familia que busca justicia y verdad.

El suceso tuvo consecuencias inmediatas y desgarradoras. Obligados a esperar durante noventa minutos bajo el sol en una furgoneta, el cuerpo de Mariano se deterioró rápidamente, forzando a la familia a sellar el ataúd antes de tiempo. Sin poder darle un último beso, improvisaron un velatorio en su hogar, en la calle Aurora, llegando incluso a romper la reja de una ventana para introducir el féretro por la falta de espacio en la entrada.

Lejos de resignarse, los Contreras Moreno están decididos a que este doloroso episodio no quede en el olvido. Constanza expresa el deseo de que todos conozcan la verdad de lo ocurrido, para que ninguna otra familia tenga que pasar por este nivel de abandono institucional. Mientras las horas se convierten en días, y los días en semanas, el compromiso de esta familia con la memoria de Mariano sigue siendo el único faro que ilumina su camino en la búsqueda de justicia.

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