La brisa cálida de agosto no fue suficiente para mitigar la tristeza que embargó a los miembros de FACUA Córdoba al visitar el Cementerio de San Rafael. La escena que encontraron al recorrer sus pasillos fue desoladora: un lugar que debería ser un refugio de paz y respeto, se hallaba sumido en el abandono y la desidia. Vegetación seca acumulada, parterres descuidados y rejillas de evacuación obstruidas pintaban un cuadro sombrío que contrastaba con la función sagrada del lugar.
FACUA Córdoba, consciente de la gravedad de la situación, no tardó en alzar la voz. Presentaron denuncias tanto al alcalde de Córdoba como a la Empresa Municipal de Cementerios y Servicios Funerarios de Córdoba (Cecosam), instando a una intervención urgente. La asociación no solo denuncia el lamentable estado del cementerio, sino que también cuestiona las prioridades del gobierno municipal que, en lugar de destinar recursos a este servicio esencial, planea invertir en festivales musicales.
El Reglamento de los Cementerios Municipales de Córdoba es claro al atribuir a CECOSAM la responsabilidad de mantener y conservar estos espacios. Sin embargo, FACUA Córdoba sostiene que el evidente deterioro del Cementerio de San Rafael podría indicar un incumplimiento de estas obligaciones. Este abandono no solo afecta la imagen del cementerio, sino que también es una falta de respeto hacia los difuntos y sus familiares, quienes merecen un entorno digno.
La asociación ha sido exhaustiva en su denuncia, adjuntando documentación fotográfica que evidencia el estado del cementerio. Esta situación, sostienen, no solo infringe el reglamento, sino que también pone en tela de juicio el uso de los fondos públicos, que deberían priorizar la conservación de un espacio tan significativo.
FACUA Córdoba exige la puesta en marcha de un plan extraordinario de limpieza y mantenimiento que devuelva al Cementerio de San Rafael la dignidad perdida. Este plan debería incluir acciones como la retirada de vegetación seca, la limpieza de zonas comunes y la desobstrucción de los sistemas de evacuación. Además, proponen la implantación de un programa de mantenimiento preventivo para evitar que el abandono se repita en el futuro.
La indiferencia hacia el deterioro del Cementerio de San Rafael contrasta con la intención del Ayuntamiento de destinar 1,2 millones de euros a festivales musicales. FACUA Córdoba no se opone a la promoción cultural, pero insiste en que las prioridades deben reevaluarse, asegurando primero la correcta prestación de los servicios públicos esenciales.
El llamado de FACUA Córdoba es un recordatorio de que la memoria y el respeto hacia quienes ya no están entre nosotros, son valores que deben ser preservados. La dignidad de un cementerio es un reflejo del respeto de una sociedad hacia su propia historia y sus ciudadanos. En este contexto, FACUA Córdoba espera que su denuncia no caiga en saco roto y que las autoridades actúen prontamente para restaurar la dignidad del Cementerio de San Rafael.



