El cementerio municipal de Cáceres podría pronto ser un poco más accesible para las familias en situación de vulnerabilidad. El alcalde de Cáceres, Rafael Mateos, ha abierto la puerta a modificar las condiciones de pago de los nichos, una medida motivada por las dificultades económicas que enfrentan algunos ciudadanos. Francisco Flores, concejal de Vox, llevó el tema al pleno municipal, señalando casos de familias que no pueden cumplir con los plazos de pago debido a circunstancias económicas adversas.
Entre los casos destacados figuran las gemelas Joaquina y María Casado. Con ingresos limitados por su discapacidad, las hermanas buscan más tiempo para pagar las tasas del cementerio y evitar que los restos de su madre acaben en una fosa común. Actualmente, deben cubrir el costo en un año, pero solicitan un plazo de cuatro años, lo que reduciría el pago mensual significativamente.
Mateos, reconociendo la necesidad de apoyar a las familias vulnerables, sugirió revisar la ordenanza fiscal para considerar bonificaciones o exenciones basadas en los ingresos familiares. Esta iniciativa busca asegurar que las tasas municipales no sean una carga insuperable para quienes ya enfrentan desafíos económicos.
El alcalde también señaló que, aunque el Organismo de Recaudación y Gestión Tributaria gestiona el cobro sin considerar la situación económica de los contribuyentes, el Ayuntamiento está dispuesto a estudiar casos individuales para facilitar el pago de los nichos.
Para las familias como la de Joaquina y María, esta flexibilización puede significar la diferencia entre mantener un lugar de descanso digno para sus seres queridos o enfrentar la angustia de un traslado a un osario común. El Ayuntamiento de Cáceres, con una clara intención de empatía y solidaridad, parece estar dispuesto a ajustar sus políticas para que todos los ciudadanos puedan honrar a sus difuntos sin que esto suponga una carga económica insostenible.



