Hay despedidas que no hacen ruido, pero se quedan. Los días 2 y 3 de mayo, el Cementerio de Torrero, en Zaragoza, acogerá una de ellas: el último recital nacional de la temporada de Vicente Ferez, conocido como el poeta de los cementerios, antes de iniciar una pausa estival en su Alicante natal.
La cita tendrá lugar en el Andador de Costa, junto a la entrada del Cementerio Antiguo de Torrero, entre las 10:30 y las 13:00 horas. Allí, Ferez ofrecerá un altar funerario y un recital de poesía inédita dedicado a las madres, en un encuentro planteado como un homenaje íntimo, sobrio y centrado en la memoria.
El acto tendrá una particularidad poco habitual: no habrá libros a la venta. El poeta ha decidido renunciar a cualquier transacción comercial durante estas jornadas para preservar el sentido del homenaje. La intención, según ha trasladado, es que el protagonismo recaiga únicamente en los versos, en el recuerdo y en la emoción de quienes acudan al cementerio.
Zaragoza escuchará por primera vez una serie de poemas escritos específicamente para esta ocasión. Son textos inéditos dedicados a la figura materna, creados desde el lenguaje del duelo y desde la experiencia que Ferez ha ido construyendo en su recorrido por distintos camposantos de España.
La elección de Torrero no es casual. El cementerio se convertirá durante dos mañanas en un espacio de encuentro entre la palabra y la ausencia, entre quienes recuerdan y quienes ya no están. En ese marco, el recital busca ofrecer una forma de acompañamiento a través de la poesía, sin artificios y sin convertir el duelo en espectáculo.
Tras esta intervención, Ferez pondrá en pausa su gira nacional y regresará a Alicante, donde centrará el verano en los cementerios de su tierra. Ese retiro servirá también para preparar el lanzamiento de “Necrópolis”, su segundo poemario, ya finalizado.
El propio autor ha explicado que necesita volver a su origen para presentar esta nueva obra “entre sus propios muros”, aunque antes quería entregar a Zaragoza unos versos que, según sus palabras, “aún queman”. La ciudad será, por tanto, el cierre simbólico de una etapa marcada por los kilómetros, los cementerios y la poesía compartida.
La pausa, sin embargo, no será un final. Después del verano, Vicente Ferez prevé retomar su ruta por España con sus dos obras: “Réquiem”, su primer poemario, y “Necrópolis”, un libro nacido del recorrido realizado durante el último año.
Antes de ese regreso, Torrero será el escenario de una ofrenda sencilla y directa: dos mañanas para recordar a las madres desde la palabra, el silencio y esa forma extraña que tiene la poesía de poner algo de luz justo donde más pesa la ausencia.



