Hay citas que no necesitan grandes anuncios para quedarse grabadas en la memoria colectiva. Basta una fecha, una hora y un lugar. El pasado 17 de abril, a las 20:00 horas, la Iglesia El Salvador abrió sus puertas para acoger, un año más, la misa funeral organizada por Funeraria Llamas en recuerdo de las personas fallecidas durante 2025. Una convocatoria marcada por el recogimiento, la cercanía y el deseo compartido de recordar a quienes siguen presentes en el corazón de sus familias.
La respuesta volvió a ser multitudinaria. Más de 500 personas asistieron a una ceremonia que, lejos de perder fuerza con el paso del tiempo, continúa creciendo año tras año. Desde hace alrededor de quince años, este homenaje se ha convertido en una cita muy esperada por numerosas familias, que encuentran en este acto un espacio común para honrar la memoria de sus seres queridos.
Nada más llegar, cada asistente recibió una vela. Un gesto sencillo y profundamente simbólico que acompañó el inicio de la celebración. Poco después, el sacerdote fue nombrando uno a uno a todos los fallecidos a los que Funeraria Llamas prestó servicio durante el año 2025. Cada nombre fue escuchado con respeto, emoción y silencio, en uno de los momentos más sobrecogedores de la tarde.
La ceremonia estuvo acompañada por música en directo. El sonido del piano, el violín y la voz de tenor envolvieron el templo en una atmósfera íntima y serena, aportando sensibilidad a una celebración ya cargada de significado. La música sirvió como puente entre el recuerdo, la emoción y la esperanza.
Tras la misa, Inma Llamas se dirigió a las familias presentes para agradecerles la confianza depositada en Funeraria Llamas y también su asistencia a este acto conmemorativo. Sus palabras precedieron otro de los instantes más especiales de la jornada: la proyección de un vídeo homenaje con los nombres y fotografías de las personas recordadas.
Al concluir, toda la iglesia respondió con un largo y sentido aplauso que resonó con fuerza en cada rincón del templo. Un gesto espontáneo y unánime que expresó cariño, gratitud y memoria compartida.
Ya en la despedida, el equipo de Funeraria Llamas saludó personalmente a los asistentes, recibiendo numerosas muestras de afecto y agradecimiento. El cierre de una tarde profundamente emotiva que volvió a demostrar que recordar juntos también ayuda a sanar.



