En 2025, Ceuta se despidió de figuras emblemáticas cuya dedicación y esfuerzo ayudaron a moldear la ciudad tal y como la conocemos hoy. Este año, un anuario ha sido creado para honrar la memoria de aquellos que dejaron una impronta indeleble en el tejido cultural, económico y social de la ciudad. Desde enero hasta diciembre, Ceuta dijo adiós a personas cuyo trabajo en áreas como la cultura, la sanidad, la política, el comercio y el deporte fue esencial para el desarrollo de la comunidad.
El año comenzó con la pérdida de José Antonio García Íñigo el 4 de enero, una figura central en el ámbito cultural local que dedicó su vida a acercar el teatro y las artes escénicas a generaciones de ceutíes. Poco después, el 19 de enero, la ciudad lamentó el fallecimiento de José Manuel Ávila Rivera, un médico y político comprometido que dejó una huella significativa tanto en la sanidad como en la política local.
Febrero trajo consigo la partida de Rafael Lima Mur, el 2 de febrero, conocido por su cercanía y calidad en el ámbito gastronómico como gerente de la pastelería La Africana. Pepe Ramos, otro pilar de la ciudad, falleció el 28 de febrero, dejando un legado de lucha por la mejora de los barrios y el compromiso con los derechos vecinales.
Con la llegada de la primavera, el 7 de abril, Ceuta despidió a Gerardo Agustín Pizones Cortes, un empresario visionario cuyo trabajo en el comercio local fue fundamental para el desarrollo económico de la ciudad. En mayo, Luis Moreno Naranjo y Santiago Real, figuras claves en la economía y la educación, respectivamente, dejaron un vacío con sus partidas el 12 y el 23 de mayo.
Los meses de junio y julio vieron la pérdida de individuos influyentes en la sanidad, la seguridad y la ciencia. Juan Manuel González Muñoz, Javier Díez Nieto y José Manuel García Verdugo fueron recordados por su dedicación y contribuciones a sus respectivos campos.
El verano trajo consigo la despedida de Alfonso González Ojeda, Andrés Del Moral y Manuel Doncel, quienes dejaron un legado en la historia, la medicina y el emprendimiento local. A medida que avanzaba el año, Restituto Contreras Jiménez, Antonio Carmona Portillo, Antonia «Nona» Alguacil y Mohamed Amar Ayad fueron homenajeados por su impacto en la educación, la historia, la sanidad y el deporte.
El otoño marcó el adiós a Mercedes Medina y Luis Weil, defensores de los derechos de las personas con discapacidad y figuras relevantes en la industria local. Alfonso Conejo, un destacado político, y Antonio Torres, un comerciante tradicional, cerraron el año con su partida.
Este anuario es más que un simple recordatorio; es un testimonio de la influencia duradera de estas personalidades que, a través de su trabajo y dedicación, contribuyeron a la ciudad de Ceuta. Sus legados continúan inspirando y guiando a las generaciones actuales y futuras, dejando una huella indeleble en la comunidad.




