Actualizado: 12/11/2018
InicioMedicina ForenseSalvador Baena ha renunciado a su cargo de dirección del Instituto de Medicina Legal de Aragón (IMLA)

Salvador Baena ha renunciado a su cargo de dirección del Instituto de Medicina Legal de Aragón (IMLA)

Salvador Baena ha renunciado a su cargo de dirección del Instituto de Medicina Legal de Aragón (IMLA)

Vía: Periódico Aragón

El forense Salvador Baena ha renunciado a la dirección del Instituto de Medicina Legal de Aragón (IMLA) que asumió hace solo tres años. Así se lo ha comunicado a la Dirección General de Justicia de la DGA, aduciendo razones personales para pedir ser relevado. Hasta que se abra el plazo de presentación de candidatos al concurso será sustituido por el subdirector del IMLA en Huesca, Eduardo Murcia.

Según fuentes consultadas, entre las causas que han llevado a este especialista a dejar el cargo se encuentra la paralización institucional que sufre el IMLA desde que cambiara el color político en el Pignatelli. Ya lo atisbó el consejero de Presidencia, Vicente Guillén, durante una visita realizada nada más llegar al cargo, cuando señaló que “aunque la situación económica no es fácil, no es excusa para dejar de atender sus peticiones. Lo haremos poco a poco pero tenemos cuatro años para trabajar e ir sacando adelante las cuestiones pendientes”.

Guillén heredó de su antecesor, el popular Roberto Bermúdez de Castro, la puesta en marcha de un plan estratégico que hacía necesario introducir innovaciones tecnológicas. Entre otras cuestiones, estaba previsto dotar al IMLA de nuevos equipos informáticos (que datan del 2008) y facilitar el acceso a programas y herramientas especializadas, como el operativo Orfila, una base de datos desarrollada por el Ministerio de Justicia para los Institutos de Medicina Legal.

También estaba previsto instalar una sala de videoconferencia, valorada en unos 5.000 euros, para que los forenses puedan participar en juicios desde el mismo centro y que no tengan que perder tiempo en desplazamientos a los juicios si el trabajo es elevado.

El IMLA, cuyas instalaciones se encuentran en San Gregorio, tiene una plantilla de doce forenses, dos psicólogas y dos trabajadoras sociales y se divide en tres servicios –laboratorio , patología y clínica– y cuatro secciones: psiquiatría y psicología, histopatología, prosectorado –su responsable era Baena, donde regresará ahora– y archivo. En los últimos años, el Instituto de Medicina Legal de Aragón obtuvo un sello de calidad por la alta cualificación de sus profesionales y sus métodos de trabajo, siendo pionero en la aplicación de técnicas de investigación.

Una de ellas es la Unidad de Neurociencia, que aplica la P-300 y P-400 y que ya se han llevado a cabo para esclarecer determinados casos, o la Unidad de Biomecánica que trabaja en valoraciones del daño corporal y emite informes de las secuelas de accidentes de tráfico.

Compartir:
Valorar este artículo