Actualizado: 24/10/2020
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Durante los trabajos de desescombro aparece el viejo cementerio de Nájera

Durante los trabajos de desescombro aparece el viejo cementerio de Nájera

Vía: P.J. Pérez / La Rioja

Los trabajos de desescombro donde se encontraban unos pajares a los pies del Alcázar, han sacado al descubierto lo que el tiempo había relegado al subsuelo: huesos humanos, algunos de ellos entre viejas lápidas sin inscripciones y, por lo tantro, imposibles de identificar. El espacio donde los trabajadores de la empresa Proviser han demolido los ruinosos edificios que allí había, es una recuperación muy interesante para la ciudad. Sus propietarios los habían cedido a la ciudad a cambio de no tener que gastar ellos el coste del derribo.

Los trabajos, en embargo, han sacado a la luz dichos restos al desarrollarse en uno de los extremos del antiguo cementerio de Nájera (La Rioja). El hallazgo de los huesos humanos se produjo al retirar los escombros de esas edificaciones e inmediatamente se dio cuenta de ello a las autoridades municipales.

La persona encargada de valorar el destino de los huesos fue el director del Museo Najerillense, Javier Ceniceros, quien explica que «el cementerio estuvo en uso durante más de cien años y se abandonó cuando entró en funcionamiento el nuevo, en septiembre de 1903». Entonces se organizó el traslado de los restos humanos a una fosa común, que es donde se han llevado los que han aparecido ahora: «Allí y al osario que hay en el nuevo camposanto». En opinión de Ceniceros, bajo los que han aparecido habrá seguramente otros, «pero eso es natural dado el intenso uso que tuvo ese cementerio durante tantos años».

Según los datos históricos hoy conocidos, el traslado de restos del viejo cementerio se hizo unos años después de entrar en desuso, tras comprobarse que había muchas lápidas rotas y varias tumbas profanadas. La pasada semana, tras ser retirados los restos encontrados en las obras, han continuado las labores de restauración del entorno, que visitan periódicamente la alcaldesa, Marta Martínez, y el concejal de Obras, Diego Rodríguez.

Las vistas que se ven del casco viejo son tan espectaculares e insólitas que el lugar se ha convertido en zona de visita para los najerinos. Aunque aún queda un pajar en pie, los viejos solares están vacíos de edificaciones y se convertirán en terrazas ajardinadas para el uso y disfrute de vecinos y visitantes, con el correspondiente mobiliario urbano.

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