Actualizado: 21/03/2019
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El gerente de Funerarias Reunidas analiza cómo ha sido el primer año de funcionamiento del tanatorio

El gerente de Funerarias Reunidas analiza cómo ha sido el primer año de funcionamiento del tanatorio

Vía: Autora: Ruth Arias / El Comercio

Después de diez años de planificación, trámites administrativos y embrollos judiciales, el tanatorio Puente Nora de Lugones (Principado de Asturias) ha logrado cumplir su primer año de existencia. En este tiempo, pese a la oposición inicial de los vecinos, ha ido demostrando que venía a cubrir una necesidad de la zona.

-Ha pasado ya un año, ¿cree que el tanatorio ha tenido aceptación?

-Creo que ha tenido una aceptación muy buena. La cuestión es que la gente lo conozca, y la gente que lo va conociendo cree que está fenomenal. Es un sitio muy tranquilo y sin aglomeraciones, no como ocurre en otros tanatorios.

-Por localización, cubre varias poblaciones: Lugones, Llanera, el barrio ovetense de La Corredoria. ¿Cómo ha sido la penetración en estas zonas?

-Al final la gente busca el sitio por proximidad, más que de la familia de los amigos. Nosotros tenemos mucha aceptación en Lugones, claro, y está entrando mucha gente de La Corredoria. De Llanera aún hay mucha gente que va a Los Arenales, en Oviedo, pero creo que es por desconocimiento. Y funciona muy bien en todos los pueblos de por aquí, como Viella.

-Fue un proyecto que costó mucho sacar adelante y que no estuvo exento de dificultades. Hubo que pasar una revisión del PGOU, la oposición vecinal… ¿pensó en tirar la toalla?

-Al final tiras para adelante, pero más que tirar la toalla te cabreas. En este país en el que no abundan las iniciativas privadas, no es normal que se pongan tantas trabas cuando se tiene una. Es algo increíble. Vamos a ver, esto no es un vertedero ni nada parecido, y a las pruebas me remito. Desde que se instaló, la zona ha ganado mucho. Pero no hubo más que palos en las ruedas.

-Precisamente uno de los temores que había era que se devaluaran los terrenos colindantes.

-Yo no sé si se devaluó o no, pero entiendo que de mano, el hecho de que se ponga un tanatorio a la gente, desde el desconocimiento, no le haga gracia, pero sólo hay que ver cómo estaba esto antes y ahora, con toda la calle urbanizada.

-Y otra de las cosas que temían los vecinos, quizás por desinformación, era que se instalara un horno incinerador.

-No hubo desinformación, hubo mentiras. Hubo vecinos que estuvieron interesados en lanzar el bulo para que les apoyase el resto. Nosotros nunca tuvimos ese proyecto. De hecho tenemos dos hornos a un kilómetro de aquí, y no los regalan. No hubiera compensado.

-Después de abierto el tanatorio, ¿han seguido notando el rechazo?

-No. Al principio estaba en contra todo el mundo, y al final sólo uno o dos.

-¿Está satisfecho de cómo ha resultado?

-Sí, estamos dando un servicio que se demandaba.

-Y las dimensiones del tanatorio, ¿cree que han sido las adecuadas?

-De momento hay más salas de las que necesitamos, pero esto se hace una vez para toda la vida. Yo creo que en ocho años o diez años estará de acuerdo a las necesidades. Se hizo grande de mano para evitar futuras ampliaciones.

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