En un momento tan delicado como la pérdida de un ser querido, el aspecto económico puede añadir una carga adicional a las familias. Un reciente estudio, el Barómetro Funos 2026, revela que un 60 % de las personas encuestadas en España tendrían dificultades significativas para afrontar un gasto imprevisto de 4.000 euros para un funeral. Este dato subraya la creciente preocupación por el costo de los servicios funerarios.
El informe, elaborado por el comparador de servicios funerarios Funos, destaca que un 27 % de los encuestados enfrentaría serios problemas para asumir ese desembolso, o directamente no podría hacerlo, mientras que solo un 14 % asegura que lo afrontaría sin dificultades. Esta situación ha llevado a que el precio se convierta en un factor «muy importante» para el 47 % de los participantes al elegir una funeraria, superando incluso al trato personal y la confianza en la empresa.
Este cambio de prioridades refleja un aumento en la percepción negativa de los precios de los servicios funerarios. El 77 % de los encuestados considera que estos son caros, un incremento notable respecto al 60 % registrado en 2023. Sin embargo, la estimación del costo medio de un funeral apenas ha aumentado un 5 % en el mismo periodo, situándose en 3.762 euros.
La búsqueda de alternativas más económicas está en auge, con un 38 % de los participantes dispuestos a contratar un funeral de bajo coste, y un 39 % considerando esta opción dependiendo de las condiciones. Entre los menores de 35 años, el interés por estas modalidades alcanza el 44 %, lo que sugiere un cambio generacional en las expectativas y prioridades para el último adiós.
Otro factor relevante es la fiscalidad asociada a los servicios funerarios. Tras conocer que estos soportan un IVA del 21 %, el 86 % de los encuestados opina que debería reducirse o eliminarse. Curiosamente, solo el 36 % conocía previamente este tipo impositivo, lo que pone de manifiesto la necesidad de mayor transparencia y comunicación sobre los costos asociados.
En cuanto a las preferencias para planificar la propia despedida, el seguro de decesos sigue siendo la opción más popular, con un 40 % de apoyo. Sin embargo, los planes funerarios han ganado terreno, alcanzando un 34 % y superando al seguro entre los menores de 35 años. Este cambio sugiere una tendencia hacia soluciones más flexibles y personalizadas.
Para Marc Vallhonesta, fundador y CEO de Funos, es esencial que las familias puedan tomar decisiones informadas, con precios claros y sin presiones. Aunque el estudio se basa en una muestra no probabilística y no puede extrapolarse estadísticamente a toda España, ofrece una visión clara de las preocupaciones actuales en torno a los costos funerarios.
La cuestión de cómo garantizar una despedida digna sin que se convierta en una carga económica sigue siendo un desafío. A medida que las familias buscan equilibrar el respeto hacia sus seres queridos con la realidad financiera, el sector funerario deberá adaptarse para ofrecer opciones asequibles y transparentes que respondan a estas necesidades emergentes.



