El pasado sábado 24 de octubre, el Cementerio de Nuestra Señora de Araceli en Lucena se transformó en un escenario para la poesía y el recuerdo. En una matinal marcada por la sensibilidad lírica, Vicente Férez, el reconocido «poeta funerario», ofreció un recital que dejó una profunda huella en los corazones del numeroso público presente.
El evento no solo fue un deleite para los amantes de la poesía, sino también un homenaje solemne al exalcalde de Lucena, José Luis Bergillos. En un momento cargado de emotividad, Férez leyó un poema inédito dedicado a Bergillos, una pieza creada especialmente para honrar su legado tanto institucional como humano. La entrega formal de esta obra a la familia del exalcalde fue un gesto que subrayó el profundo respeto y admiración que la comunidad de Lucena todavía siente por él.
El recital atrajo a personas de todas las edades, quienes se reunieron para disfrutar de un programa cultural único en un entorno tan significativo como el cementerio de la localidad. La poesía de Férez, cargada de simbolismo y profundidad, resonó entre los asistentes, creando un ambiente de reflexión y conexión espiritual.
Vicente Férez es conocido por su estilo evocador y su capacidad para transformar el dolor y la pérdida en arte, y este recital no fue la excepción. Sus palabras, llenas de melancolía y belleza, invitaron a los presentes a contemplar la vida y la muerte desde una perspectiva más profunda y poética.
El tributo a José Luis Bergillos fue, sin duda, el punto culminante de la jornada. La lectura del poema inédito fue recibida con un respetuoso silencio y aplausos sentidos, mientras la familia del exalcalde recibió el reconocimiento formal de la obra que perpetuará su memoria.
Este evento no solo fue una celebración de la poesía, sino también una oportunidad para que la comunidad de Lucena se reuniera en torno a un recuerdo compartido, mostrando cómo la cultura puede servir como un puente entre el pasado y el presente, y como un consuelo en el duelo.
Con esta propuesta cultural, el Cementerio de Nuestra Señora de Araceli se reafirma como un espacio donde la vida y el arte se entrelazan, ofreciendo a los visitantes una experiencia única que trasciende lo cotidiano. La obra de Vicente Férez, y el homenaje a Bergillos, quedarán en la memoria de quienes asistieron, recordándoles el poder de la palabra y la importancia de recordar a aquellos que han dejado una huella indeleble en la comunidad.



