En la ciudad de Posadas, Misiones, Argentina, un antiguo local comercial que alguna vez albergó una panadería familiar, ahora se ha convertido en el epicentro de un misterio macabro. Durante unas labores de limpieza, en un predio que está en medio de un litigio judicial entre herederos, se hallaron 30 ataúdes, un pequeño féretro y dos urnas con cenizas humanas. El inmueble, situado sobre la avenida Chacabuco, casi Zapiola, había estado cerrado durante dos años hasta que una parte de la familia, con autorización judicial, pudo ingresar.
La sorpresa fue mayúscula al abrir las puertas y descubrir el salón principal lleno de féretros de madera, ocupando el espacio donde antes se erguían mostradores. La escena requirió la intervención inmediata de la policía y de una negociadora especializada para mediar en el conflicto familiar. Pero eso no fue todo; una segunda visita al inmueble, destinada a retirar escombros y limpiar, reveló dos urnas funerarias escondidas en un sector posterior. Las urnas tenían placas metálicas con nombres, apellidos y fechas de fallecimiento, vinculadas a funerarias de localidades cercanas.
La familia también denunció la desaparición de maquinaria industrial vital para la elaboración del pan, incluyendo un freezer, cinco zorras de panadería y una amasadora de gran escala. La gravedad de los hallazgos llevó a los abogados a ordenar no manipular las urnas y a notificar a las fiscalías para preservar la escena.
El caso ha desencadenado una investigación judicial que busca esclarecer cómo llegaron los féretros y las urnas al comercio. Los peritos intentarán rastrear los registros de las funerarias para contactar a los familiares de los fallecidos. Al mismo tiempo, la fiscalía estudia si el almacenamiento de estos elementos viola leyes de policía mortuoria y salud pública.
La herencia del inmueble sigue siendo una fuente de discordia entre los herederos, un conflicto agudizado por la muerte del dueño original. Se espera que las autoridades decidan pronto el traslado de los restos humanos a dependencias oficiales para su custodia, mientras continúa la investigación para determinar responsabilidades y esclarecer el destino del equipo comercial desaparecido.



