En el corazón de Sevilla, un descubrimiento arqueológico ha desenterrado historias olvidadas. Durante las obras de la Línea 3 del Metro, en la zona de la Macarena, se ha encontrado una necrópolis andalusí que alberga más de 200 enterramientos. La maqbara, como se conoce a estos cementerios islámicos, ofrece una visión fascinante de la Sevilla islámica de los siglos XI al XIII.
Jacobo Vázquez, codirector de la intervención arqueológica, comparte que esta maqbara no está directamente vinculada a Sevilla, sino posiblemente a una alquería cercana. Este cementerio, utilizado durante siglos, apunta a una comunidad estable que respetó los rituales funerarios islámicos. Los cuerpos, orientados hacia La Meca y colocados en decúbito lateral derecho, reflejan prácticas religiosas de la época.
El hallazgo ha sido posible gracias a un esfuerzo multidisciplinar, involucrando desde arqueólogos hasta especialistas en georradar y numismática. Mientras se documentan los 214 individuos encontrados, el equipo también reconstruye el contexto de vida de esta comunidad, revelando detalles del territorio rural que rodeaba Sevilla en la época andalusí.
La excavación, que se ha extendido durante nueve meses, ha requerido ajustes en las obras del Metro, demostrando la magnitud del hallazgo. Se prevé una segunda fase de excavación, que permitirá explorar más a fondo la necrópolis y entender mejor su extensión y características.
Este descubrimiento no solo desvela un capítulo oculto de la historia sevillana, sino que también ofrece una oportunidad única para estudiar la vida y las costumbres de comunidades que vivieron hace casi mil años. Mientras el pasado emerge bajo las calles de Sevilla, la ciudad se enriquece con una nueva narrativa que conecta el presente con su herencia islámica.



