La iglesia de Santa Teresita de Logroño está a punto de completar una ambiciosa reforma que le permitirá no solo reabrir sus puertas, sino también convertirse en la primera iglesia de la ciudad en contar con un columbario. El párroco Fermín Labarga tiene la esperanza de que el templo pueda reabrirse completamente el 1 de noviembre, coincidiendo con el 75º aniversario de la primera eucaristía celebrada en el lugar.
A lo largo del último año, el emblemático edificio, diseñado por el arquitecto Agapito del Valle, ha estado sometido a una intensa restauración. Las obras han incluido la reparación de cubiertas interiores y tejados, así como el arreglo de molduras y cornisas para consolidar la estructura del edificio. Sin embargo, la reforma no concluirá allí. Tras la reapertura, se planea continuar con trabajos adicionales en la sacristía, los salones y los despachos parroquiales.
Uno de los proyectos más esperados es la creación de un columbario en la capilla de la iglesia, que actualmente acoge las celebraciones. Según el párroco, el columbario contará con sesenta nichos, cada uno con capacidad para dos urnas cinerarias. Labarga explica que el columbario permitirá a los fieles tener un lugar más accesible para recordar y rezar por sus seres queridos, en línea con las normas litúrgicas que recomiendan un sitio honorable para los restos de los difuntos bautizados.
El consejo parroquial ha dado su visto bueno a esta iniciativa, y aunque no hay una fecha concreta para su finalización, se espera que el columbario esté listo para la Navidad de 2026. La iglesia de Santa Teresita se unirá así a otras catedrales y parroquias de la región, como Calahorra, Santo Domingo de la Calzada y Arnedo, que ya cuentan con estructuras similares.
Las obras de restauración han continuado durante todo el proceso, permitiendo que las eucaristías sigan celebrándose en la capilla de Menéndez Pelayo. Después de las fiestas de San Mateo, se retirará el andamio que rodea la iglesia para que una grúa de más de 25 metros pueda acceder al interior y finalizar la pintura de la nave central.
El párroco Labarga subraya la importancia del columbario como un espacio que respeta las normas litúrgicas y ofrece a los fieles un lugar adecuado para el descanso de sus seres queridos. En la actualidad, el cementerio de Logroño es el único lugar disponible para depositar las cenizas, pero el columbario proporcionará una alternativa más cercana y accesible para los fieles de la parroquia.



