El cementerio San Amaro de A Coruña ha dado un salto hacia la modernidad y la seguridad con la incorporación de dos nuevos elevadores portaféretros modelo Torrelemar 4R de Marco Taller. Este avance, que responde al cumplimiento de la normativa UNE 280, no solo actualiza el equipamiento del cementerio, sino que también mejora las condiciones laborales de quienes operan en este entorno.
La adquisición de estos equipos, que reemplazan a máquinas ya desgastadas por el uso, refleja un compromiso con la seguridad y la eficiencia. Los nuevos elevadores, de accionamiento eléctrico y tracción a las cuatro ruedas, están diseñados para manejar con agilidad los retos que presentan los viales estrechos y firmes irregulares de San Amaro. Con una capacidad de carga de 400 kg, estas máquinas funcionan con baterías, eliminando emisiones de humo y ruido, lo que resulta especialmente relevante en un cementerio catalogado que forma parte de la Ruta Europea de Cementerios.
La inversión en tecnología avanzada no solo obedece a la necesidad de modernización, sino que también prioriza la seguridad de los trabajadores. Las plataformas adquiridas cumplen con la Directiva 2006/42/CE y poseen todos los certificados y ensayos exigidos por la normativa UNE-EN 280. Esto asegura que, en caso de inspección o incidente, la administración podrá demostrar que se cumplen todos los requisitos legales, protegiendo tanto a los empleados como a la propia entidad gestora.
La renovación de la flota de portaféretros en San Amaro no solo es una cuestión de cumplimiento normativo, sino una apuesta por la dignidad y la calidad laboral. En un sector donde el relevo generacional es un desafío, ofrecer condiciones de trabajo seguras y adecuadas es fundamental para retener al personal y atraer a nuevas generaciones. Además, en un campo tan sensible como el funerario, garantizar el respeto y la tranquilidad de los visitantes es una prioridad.
Con esta actualización, A Coruña da un paso adelante en el manejo profesional y seguro de sus cementerios, asegurando que tanto las operaciones diarias como las experiencias de los visitantes se desarrollen bajo los mejores estándares posibles. La ciudad reafirma así su compromiso con la excelencia en la gestión de sus espacios públicos, combinando tradición y modernidad para ofrecer un servicio de calidad.



