En medio de la devastación que dejó el terremoto del 10 de agosto, una nueva historia de injusticia ha salido a la luz en Cali. Ronny Suárez, un periodista comprometido con las causas sociales, ha levantado la voz para denunciar a una funeraria que, según él, ha abusado de su posición en medio del caos. Las familias, todavía aturdidas por la pérdida de sus seres queridos, enfrentan ahora una lucha adicional: reclamar sus derechos y el dinero que les corresponde.
El sismo, de magnitud 7,4 y con epicentro en Chocó, llevó caos a ciudades como Pereira, Armenia, Manizales y Cali. La Administración de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres) aseguró que está lista para hacer los pagos necesarios, que incluyen tanto las indemnizaciones por las víctimas mortales como los gastos médicos de los sobrevivientes. Sin embargo, no todos conocen sus derechos.
Ronny Suárez, a través de un video en sus redes sociales, compartió la desgarradora historia de un hombre que, tras perder a su esposa e hijo, cayó en lo que él describe como una «trampa». La funeraria en cuestión le prometió asistencia con el trámite de la indemnización, quedándose con el 30% del monto que debía recibir, que asciende a 47 millones de pesos. «Esto no debería ser así», afirma Suárez con indignación. «El trámite es personal y no requiere intermediarios».
La denuncia no solo pone en el ojo del huracán a esta empresa, sino que también lanza una advertencia a otras familias que podrían estar en una situación similar. Suárez insiste en que las personas deben acudir directamente a los canales oficiales de la Adres para evitar ser estafadas. «Si conoces a alguien que haya perdido a un ser querido, diles que pueden reclamar su indemnización sin intermediarios», enfatiza.
La tragedia del terremoto ya es suficientemente dolorosa sin estas complicaciones adicionales. Los relatos de pérdida y desesperación inundan las calles de las ciudades afectadas. Pero en medio de la devastación, hay historias de resistencia y determinación. Esta denuncia busca ser un faro de información y una llamada a la acción para que las familias reclamen lo que es suyo por derecho.
A medida que las autoridades trabajan para restaurar la normalidad, la comunidad enfrenta un camino arduo de recuperación. Luisa Fernanda Gutiérrez Henao, desde la Redacción de Últimas Noticias, continúa cubriendo estas historias, esperando que al compartirlas, se pueda evitar que más familias sufran estas injusticias.
El terremoto ha dejado cicatrices profundas en Colombia, no solo en sus estructuras, sino también en el corazón de sus comunidades. Las medidas de protección financiera están disponibles, y es crucial que todos los afectados sepan que no están solos. El mensaje es claro: información es poder, y nadie debe lucrarse del dolor ajeno.



