En un giro inesperado, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife se encuentra ante un desafío financiero considerable. Durante los últimos cuatro años, ha desembolsado más de 6,5 millones de euros a la empresa Cetensa, encargada de gestionar los cementerios del municipio. Esta suma no es el resultado de una inversión planificada, sino el coste de no haber cobrado a los vecinos la tasa por el mantenimiento de tumbas y nichos.
El grupo municipal socialista ha sido una voz crítica constante. Florentino Guzmán Plasencia, concejal socialista, subraya la necesidad de que el Consistorio explique los pagos realizados a Cetensa. «Cada euro gastado en sentencias o costas judiciales merece una explicación pública. Los vecinos tienen derecho a saber qué decisiones llevaron a estos litigios y qué responsabilidades políticas existen,» comenta Guzmán Plasencia. La oposición no cuestiona el cumplimiento de las resoluciones judiciales, sino la gestión municipal que ha llevado a esta situación.
Por otro lado, Carlos Tarife, concejal de Servicios Públicos, Planificación Estratégica y Sostenibilidad Ambiental del PP, asegura que se ha frenado la «sangría judicial» con Cetensa. «Estamos solicitando documentación a la empresa y trabajando para recuperar la gestión de los camposantos,» explica Tarife. Un informe reciente ha revelado deficiencias en los cementerios de Santa Lastenia y Taganana, incluyendo problemas de humedad y accesibilidad.
La previsión del Consistorio es que para 2027 se recupere la gestión de los cementerios a través de Gesplan, un medio propio. «Habrá que tomar decisiones sobre la tasa de mantenimiento de tumbas y nichos. No tiene sentido que no hayamos cobrado una tasa de unos nueve euros al año de media,» añade Tarife.
Cetensa ha gestionado los camposantos de Santa Cruz desde los años 90, bajo un contrato de 30 años. Este contrato incluye, además de Santa Lastenia, las necrópolis de Taganana, Igueste, La Gallega y otras más pequeñas donde ya no se realizan entierros.
Este escenario plantea preguntas cruciales sobre la sostenibilidad financiera de los servicios públicos y la necesidad de una gestión más transparente y responsable. A medida que se acerca 2027, la recuperación de la gestión de los cementerios marca un camino hacia una nueva era de administración local.



