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El Cementerio Viejo de Badajoz: un testigo de la historia que busca ser reconocido como Bien de Interés Cultural

El Cementerio Viejo de Badajoz: un testigo de la historia que busca ser reconocido como Bien de Interés Cultural

En el corazón de Badajoz, el cementerio de San Juan, conocido popularmente como el cementerio viejo, guarda en su silencio historias de dolor y memoria que merecen ser protegidas. La propuesta para declararlo Bien de Interés Cultural (BIC) fue aprobada por unanimidad el pasado verano, pero un año después, los avances en este trámite han sido escasos.

Este lugar emblemático de la ciudad no solo es un testigo de la historia, sino también un espacio que alberga una fosa común de víctimas de la Guerra Civil, lo que lo convierte en un símbolo de la memoria histórica de Badajoz. El historiador Álvaro Meléndez es un firme defensor de esta iniciativa, destacando la riqueza patrimonial que posee la ciudad y la necesidad de protegerla.

Meléndez ve el cementerio no solo como un lugar de culto y duelo, sino también como un espacio con casi dos siglos de historia que puede ser aprovechado culturalmente. Entre las propuestas para su declaración como BIC, se incluye la apertura del cementerio a visitas y actividades culturales, así como la instalación de señalizaciones y códigos QR para guiar a los visitantes.

El historiador destaca que el cementerio viejo de Badajoz, aunque es un lugar de descanso, está «muy vivo». Considera que puede convertirse en un centro cultural, siempre que se mantenga bajo una vigilancia adecuada para preservar su integridad.

El interés por el llamado «turismo de cementerios» ha crecido en los últimos años, y Badajoz no es la excepción. Este tipo de turismo atrae a quienes desean explorar lugares donde descansan personajes históricos. En este sentido, Meléndez subraya la importancia de mantener el cuidado del cementerio, no solo para las visitas, sino también para su conservación.

El cementerio alberga personajes notables como Tomás Romero de Castilla y Lino Duarte, entre otros. Meléndez pone especial énfasis en el cuidado de las lápidas de pizarra, que están en peligro de perderse. También destaca el departamento cinco, donde reposan figuras del ámbito social y político de Badajoz.

Para Meléndez, la declaración del cementerio como BIC no solo lo protegería, sino que también enriquecería el patrimonio cultural de la ciudad. Badajoz, argumenta, tiene mucha riqueza patrimonial que merece ser cuidada y valorada. La declaración como BIC sería un paso importante para asegurar que la historia y las memorias que alberga el cementerio no se pierdan con el tiempo.

Mientras tanto, el cementerio de San Juan continúa siendo un espacio de reflexión y memoria, esperando que los trámites burocráticos finalmente reconozcan su valor histórico y cultural.

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