En las calles de la capital de Panamá, resonaban con fuerza las voces de los campesinos y campesinas que marchaban en defensa de sus tierras y costumbres. Encabezados por la Coordinadora Campesina por la Vida Contra los Embalses, decenas de ciudadanos se congregaron para exigir la derogación de un decreto que consideran injusto. Este decreto, que afecta a sus cementerios comunitarios y sus tierras, ha encendido la chispa de una movilización que busca justicia.
La protesta comenzó en la emblemática Plaza 5 de Mayo y se dirigió hacia la Corte Suprema de Justicia. Allí, los manifestantes presentaron una acción contencioso-administrativa de nulidad, argumentando que el decreto es «nulo por ilegal». José Florentino Chirú, vicepresidente de la Coordinadora, expresó la esperanza de que el Tribunal Supremo actúe con equidad para anular el decreto que amenaza sus modos de vida.
El decreto, que prohíbe el uso de cementerios como El Limón y fija fechas para el cierre de otros siete camposantos, es solo una parte del problema. El proyecto de embalse en el río Indio, impulsado por la Autoridad del Canal de Panamá, busca asegurar el suministro de agua por 50 años, pero a costa del desplazamiento de familias y la inundación de tierras agrícolas.
En la marcha, los agricultores llevaron antorchas y productos agrícolas como plátanos y piñas hasta las escalinatas de la Corte, simbolizando su arraigo a la tierra. «Es como si quisieran arrancarnos de nuestras raíces», comentó una manifestante, mientras otros se unían en cánticos de resistencia.
Las autoridades del Canal, por su parte, defienden el embalse como vital para el futuro del comercio mundial, asegurando que se han realizado acuerdos de compensación con las familias afectadas. Sin embargo, los campesinos mantienen su postura, recordando que esta lucha lleva más de dos décadas.
La tensión entre el progreso y la preservación de la vida rural se mantiene en el centro del debate, y la comunidad internacional observa con atención cómo se desarrollará esta historia de resistencia y esperanza.



