En Toledo, el futuro del cementerio municipal, Nuestra Señora del Sagrario, se encuentra en el limbo. A pesar de los signos evidentes de saturación y la urgente necesidad de espacio adicional, el borrador del Plan de Ordenación Municipal (POM) no ofrece soluciones concretas para este problema.
El cementerio, que es un Bien de Interés Cultural y ocupa 106.527 metros cuadrados, ha estado operando al límite de su capacidad. En el verano de 2023, solo quedaban unas pocas sepulturas disponibles. Sin embargo, el POM, que está siendo evaluado por la Consejería de Desarrollo Sostenible, no contempla ampliaciones ni la construcción de un nuevo camposanto. Esta omisión es preocupante, ya que el documento se limita a describir las instalaciones actuales sin abordar la necesidad apremiante de más espacio.
Desde 2007, el Ayuntamiento de Toledo ha sido consciente del problema de espacio. En un intento por solucionarlo, se propuso en su momento una expansión hacia el oeste que habría duplicado la extensión del cementerio. Sin embargo, esta propuesta fue anulada por los tribunales en 2018. Desde entonces, las autoridades han realizado ampliaciones menores, pero la necesidad de una solución definitiva persiste.
El equipo de Gobierno de Tolón ha considerado recientemente expandir el cementerio hacia el este, por la calle Dinamarca. No obstante, este plan requiere un estudio de viabilidad y el cumplimiento de diversas normativas, como mantener una zona de protección de 50 metros sin construcciones. Además, se necesita un informe hidrogeológico y otros trámites administrativos para avanzar.
El POM, redactado por ‘Ezquiaga Arquitectura’, ha seguido la misma línea que el planeamiento urbanístico de 2022, sin ofrecer respuestas claras sobre cómo Toledo abordará la demanda de sepulturas en el futuro. Mientras tanto, la ciudad espera que los redactores del plan presenten una alternativa viable y que el Ayuntamiento tome una decisión sobre la dirección que se debe seguir.
En resumen, el cementerio de Toledo enfrenta un futuro incierto a la espera de acciones concretas del gobierno local. A medida que la población continúa creciendo, la necesidad de un espacio adecuado para los entierros se vuelve cada vez más urgente. La comunidad toledana observa con preocupación la falta de acción en un asunto que afecta directamente a su patrimonio cultural y a las necesidades sociales de sus habitantes.



