En Villena, una creciente preocupación ha surgido entre los ciudadanos debido a las limitaciones y deficiencias del servicio de cementerios municipales. En medio de un proceso de duelo, las familias enfrentan restricciones que no solo afectan emocionalmente, sino también generan un impacto económico significativo.
Recientemente, el equipo de gobierno local decidió limitar los horarios de enterramiento, permitiendo inhumaciones solo de lunes a viernes hasta las 18:00 horas y los sábados hasta las 13:00 horas. Este cambio significa que las familias que pierden a un ser querido un viernes por la tarde deben esperar hasta el lunes para dar sepultura, una espera que se prolonga aún más si el lunes es festivo.
Además de las restricciones horarias, la falta de nichos de nueva construcción es otra preocupación apremiante. Con únicamente quince nichos reutilizables disponibles, las familias se encuentran en la difícil posición de tener que tomar decisiones rápidas y a menudo insatisfactorias durante un momento de dolor.
El horno crematorio, fuera de servicio durante cuatro años, solo añade más complicaciones a la situación. La falta de mantenimiento adecuado en los cementerios ha resultado en una acumulación de vegetación y deterioro, lo que no solo es una falta de respeto a los difuntos, sino que también plantea riesgos de seguridad y salubridad.
La situación se agrava por un conflicto laboral entre el gobierno y los trabajadores del cementerio, que ha llevado a la contratación de una empresa externa para realizar tareas básicas los fines de semana y festivos. Este conflicto también ha generado situaciones de trato desigual, donde algunos entierros se han permitido fuera del horario establecido dependiendo de la identidad del fallecido.
Para abordar estas preocupaciones, los ciudadanos han iniciado una recogida de firmas y planean presentar una denuncia ante el Síndic de Greuges. La comunidad exige un servicio funerario que esté a la altura de las necesidades y expectativas de las familias, respetando la normativa vigente y garantizando igualdad en el trato.
Las imágenes que circulan sobre el estado actual de los cementerios reflejan una falta de mantenimiento alarmante. Esta situación no solo incumple con el Reglamento de Régimen Interior, que establece obligaciones específicas sobre la disponibilidad de nichos y horarios de apertura, sino que también representa una falta de respeto hacia un lugar sagrado para muchos.
Ante este panorama, los ciudadanos de Villena instan a las autoridades a tomar medidas inmediatas para rectificar las deficiencias. En un momento tan delicado como el de perder a un ser querido, la comunidad merece un servicio funerario digno, respetuoso y profesional.



