Bajo el cielo gallego, el cementerio de Lourizán se presenta renovado, listo para acoger a quienes acuden a rendir homenaje a sus seres queridos. Este lugar histórico, con sus vistas privilegiadas a la ría de Pontevedra, ha sido objeto de un esmerado proceso de mantenimiento y acondicionamiento, que no solo busca embellecer sus instalaciones, sino también preservar su esencia patrimonial.
El alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, ha sido testigo de este renacimiento. Durante su visita, destacó el esfuerzo constante que se realiza para mantener el cementerio en óptimas condiciones, especialmente de cara al 1 de noviembre, el Día de Todos los Santos, cuando las visitas se multiplican y el espacio cobra vida con flores y recuerdos.
Las labores de mejora han sido llevadas a cabo por los funcionarios municipales. Entre los trabajos realizados, destacan la pintura de rejas y muros y la reparación del sistema de iluminación, que ahora cuenta con farolas LED prácticamente nuevas, reafirmando el compromiso del municipio con la eficiencia energética y el cuidado del medio ambiente.
Fernández Lores no escatimó en elogios hacia el equipo que ha hecho posible esta transformación. La concejala del área de Cementerios, Anabel Gulías, y José González, jefe del servicio municipal, han liderado con dedicación las tareas de jardinería y adecuación del espacio público. Gracias a su esfuerzo, el cementerio de Lourizán no solo conserva su belleza histórica, sino que también se adapta a las necesidades del presente.
El alcalde subrayó la importancia de que el cementerio esté siempre preparado para recibir a quienes desean honrar a sus seres queridos. La adecuada disposición de los espacios y la disponibilidad de servicios son esenciales para facilitar que cada visitante pueda realizar sus rituales de memoria y cariño en un entorno cuidado y respetuoso.
Con el objetivo de garantizar un espacio digno y acogedor, estas mejoras son parte de un plan integral que se lleva a cabo durante todo el año. La intención es clara: ofrecer a la comunidad un lugar donde el respeto por el pasado y la mirada hacia el futuro se entrelacen de manera armoniosa.
El cementerio de Lourizán, con su nueva imagen, se erige como un símbolo de la tradición y la modernidad, un lugar donde la historia y la naturaleza se encuentran para ofrecer consuelo y paz a quienes lo visitan.



