En Avilés, una transformación significativa está a punto de llevarse a cabo en el tanatorio local, marcando una nueva era en la atención a las familias en momentos de duelo. Funerarias Avilesinas ha decidido emprender una reforma integral que, en palabras de su gerente Alejandro Menéndez, «prácticamente supondrá hacer un tanatorio nuevo». Esta ambiciosa renovación, que contará con una inversión prevista de un millón de euros, busca no solo ampliar el espacio, sino mejorar la calidad y el confort de quienes atraviesan por uno de los momentos más difíciles de la vida.
Desde 1996, cuando el tanatorio abrió sus puertas por primera vez, ha habido un constante esfuerzo por mejorar sus instalaciones. En 2018, se realizó una ampliación significativa con la incorporación de una sala multiconfesional. Sin embargo, la experiencia ha demostrado que el espacio a menudo resulta insuficiente, obligando a las familias a ocupar los pasillos, lo que afecta su privacidad en momentos tan íntimos.
El nuevo proyecto, ya aprobado por la junta local de gobierno del Ayuntamiento de Avilés, contempla la construcción de un edificio adicional de más de 500 metros cuadrados. Este espacio albergará cuatro nuevas salas, sumándose a las actuales ocho, que también serán reformadas. Al final del proceso, el tanatorio contará con diez salas, algunas de las cuales podrán unirse para atender situaciones especiales, como funerales de mayor envergadura o casos donde se presentan varios velatorios de una misma familia.
Un desafío importante de esta reforma será mantener el servicio operativo durante las obras. Alejandro Menéndez asegura que se planificará meticulosamente para minimizar el impacto en las familias, con al menos siete salas disponibles en todo momento. Inicialmente, la construcción del nuevo edificio requerirá el espacio del actual aparcamiento, lo que permitirá avanzar en las obras del edificio existente.
Esta modernización responde a la creciente demanda y a la necesidad de proporcionar un entorno más respetuoso y cómodo para las familias. Se estima que las obras se extenderán hasta el año 2027, pero el esfuerzo promete valer la pena, ofreciendo un espacio renovado que respete la intimidad y el dolor de quienes atraviesan por la pérdida de un ser querido.
El proyecto no solo representa una mejora en las instalaciones, sino también un compromiso con la comunidad de Avilés, asegurando que el tanatorio se mantenga a la vanguardia en atención y servicios, adaptándose a las necesidades cambiantes de la población. Con esta inversión, Funerarias Avilesinas reafirma su dedicación a ofrecer un servicio de calidad, donde cada detalle está pensado para honrar a quienes han partido y acompañar a quienes quedan.



